Poco a poco se van abriendo lagares, conforme vamos subiendo de sur a norte de España, a la vez que se comienzan a cerrar, o les queda poca vendimia, a los que primeros se abrieron, como Jerez, Montilla, etc.

Hay que hablar de las fuertes tormentas, con los consiguientes daños por las riadas y el granizo, pero que van a beneficiar en conjunto a las viñas de secano a las que tanta falta les hacía el agua y que, seguro, van a ver incrementada su producción, a la vez que mejorar en calidad al ayudarles a una mejor maduración de las uvas.

De los precios de las uvas, comentarles que los que hay puestos siguen, que la tendencia es al alza y que se está esperando por parte de la mayoría de la gente a que se ponga el precio de la uva airén, para poder hacer números y costes de los vinos a granel. No tardaran mucho en ponerse y se espera que algo suban con respecto a los que se pusieron primero.

Como cada vendimia las protestas de los sindicatos y agricultores son fuertes, se ponga el precio que se ponga, la experiencia nos lo dice, siempre se protesta por el precio puesto. Yo no entro en que sea mejor o peor, si de verdad cubre costes o no los cubre, si creo que haya el precio que haya prácticamente siempre habrá fincas que no cubran costes y otras a las que se le saca un buen dinero. Una viña en Mancha que de un kilo o poco más, nunca dará beneficios si se vende la uva. Al igual viñas cuyas cepas dan 20 o más kilos, de un agricultor profesional, digan lo que digan si da un buen beneficio. 

Y es que el problema es la desconexión que hay entre los diferentes sectores de nuestro negocio, y es una pena. Que al comprador de uva se le mire como el enemigo, y muchas veces hasta con odio, contra el que hay que luchar a toda costa, sin mirar sus problemas, que los tiene también, y viceversa, que algún comprador mire al agricultor como el que le quiere exprimir hasta el ultimo céntimo, eso, nunca nos llevará a ningún sitio, mientras no nos demos cuenta de que en esto estamos todos y o salimos todos o no sale nadie, la cosa nos irá mal. Y aunque cree polémica, mis años me permiten decir que a lo largo de las campañas he visto al comprador, cuando le ha merecido la pena subir el precio de la uva, cuando ha visto un beneficio, y lo ha compartido con él, pero nunca he visto a un sindicato agrario hacer lo mismo, siempre, siempre, piden más sea como sea y no miran la economía de quien les compra la uva, solamente miran a lo suyo, sin darse cuenta que si los primeros caen, ellos irán detrás.

No solo critico la forma de actuar del agricultor y sus representantes sindicales, también echo de menos otras voces, las voces contrarias, las de compradores, que deberían explicar la situación por la que se atraviesa muchas veces en los mercados, y decir el por qué y el cómo de los precios, decir que ellos, al fin y al cabo son empresas, que arriesgan su dinero, que luego hay que vender el vino y cobrarlo y que tienen todo el derecho también a ganar algo de dinero, poco o mucho, pero para eso están, que mucha gente parece que le niegan este derecho.

Siempre lo he dicho y no soy el único, yo todavía no he visto salir a un comprador de uva a obligar a alguien a entrar en su bodega con un remolque de uvas. Se pone la tablilla y quien quiere entra libremente o no entra, así de claro y sencillo, no habría que darle más vueltas. Y si no está conforme, ahí está el sector cooperativo, llevan su uva a la cooperativa y se evitan problemas y protestas. Más cuando, también lo he dicho, la parte de uvas que se compra proporcionalmente cada año es menor.

Dejando un poco este tema, que quizá me sea criticado por ponerlo, pero es lo que pienso y así lo pongo, entrando en el comercio. Pues la verdad es que la situación de los vinos está fuerte, muy fuerte diría yo, las pretensiones de los vendedores cada día suben más, es cierto que hay cierto compás de espera hasta que el precio de la uva se ponga y estabilice, pero hoy por hoy solo se puede decir que hay gran fortaleza y que el vino puede subir y no poco, vamos a esperar los próximos días, como les digo, pero cuenten con ello.

La cosecha viene, por un lado, bien de calidad en su conjunto, la uva está llegando sana, el agua caída les servirá, como digo al principio para madurar mejor y ganar peso. Indudablemente la cosecha va a aumentar algo tras estas lluvias, yo creo que al final superaremos los 40 millones de hl. Ya saben que las previsiones de agosto y dependiendo de quien vengan, suelen ser poco fiables. Hay una merma clara, eso nadie lo duda. Nos enfrentamos a una cosecha corta y además que puede ser de las mas cortas en el conjunto de la Unión Europea y eso puede hacer que el vino suba bastante, cosa que tampoco es demasiado bueno mirando al conjunto, ya que se pueden resentir las exportaciones y el consumo interno. Pero bueno, eso se irá viendo a lo largo de la campaña, de momento hay que contar con vinos al alza, y que subirán más o menos en función de como se vayan desarrollando la campaña.

Como ven, cada año nos trae algo nuevo, diferente y esperanzador, desde aquí se lo intentaremos ir contando…

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… MEJOR CON VINO

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