El OEMV saca unos datos en donde nos comenta que la repercusión que puede tener la invasión de Ucrania por parte de Rusia, nos puede repercutir en unos 40,4 millones de euros. Ya que las exportaciones a Rusia van bajando cada año desde que en 2020 Rusia restringió las compras de vino a granel, sin embargo, las exportaciones a Ucrania iban creciendo cada año y en grandes proporciones. A estos 40 millones de euros hay que sumarle también la repercusión que puede tener en Bielorrusia, Lituania, etc. El informe completo lo pueden ver en la página del OEMV o en la del correo del vino: EN ESTA PÁGINA

Y es que, como se suele decir, parece que nos ha mirado un tuerto, llevamos muchos años, prácticamente desde la crisis de 2.008, en la que vamos de piedra en piedra y cada vez que comenzamos a sacar la cabeza nos dan un palo nuevo, una vez más y otras menos, pero siempre con una amenaza sobre nuestras cabezas.

Esto que les digo, y a modo de inciso, nos demuestra, a la vez, y viendo la botella medio llena, mirando con optimismo, la validez de nuestros empresarios, que a pesar de todo esto han sido y son capaces de seguir tirando para adelante y siempre, o casi siempre superando cifras, y si un año baja, al siguiente o al otro se han recuperado, lo que nos indica el gran esfuerzo que se está haciendo.

En estos dos últimos años, con la pandemia, el daño ha sido enorme, sin embargo, ya vemos recuperación en 2021 y esperamos que en este 2022 la recuperación siga adelante, a pesar de el conflicto bélico. Personalmente estimo los daños en más de los dados de 40,2 millones, no porque esté, estén mal dado, todo lo contrario, estos datos siempre son exactos, aunque ahora se hable de una predicción, este daño es real en el ámbito del vino a exportar. No obstante, creo que el conflicto nos va a carrear muchos más daños, la subida de el gas, los carburantes, el IPC, dato importantísimo, subir el IPC es lo mismo que “bajar el sueldo de la gente”. El turismo ruso que nos dejaba bastante dinero. Todo esto no es ajeno al sector del vino y repercutirá con total seguridad.

A pesar de todo esto la preocupación fuerte del sector, además y quizá con mayor intensidad ya que nos toca más cercano, y cambiando de tema, es la climatología, la falta de lluvias en toda España y alarmante en algunas zonas. Nos quedan por delante sobre todo tres meses muy importantes y decisivos, marzo, que debería ser lluvioso y no excesivamente caluroso para frenar la brotación. Abril, a ver si se cumple aguas mil, en el que debería llover más y donde la brotación ya debe ser una realidad en la mayoría de España y mayo, donde nuevas lluvias vendrían muy bien y en el que vienen el peligro de heladas, pedriscos y enfermedades de las viñas.

De momento los mercados del granel yo los veo parados y (perdonen la expresión) con las “orejas tiesas”, en el aspecto que los veo con cierto pesimismo ya que pasan los meses y los mercados no terminan de arrancar, pero a la vez muy a la expectativa de lo que les comento antes, del tiempo, ya que saben y ven, tanto por parte de los compradores, como de los vendedores, que puede cambiar radicalmente, tal y como les explicaba la semana pasada, en función del tiempo.

Mientras tanto, ya digo, mercados parados, con un nivel operativo bajo a normal, pero con adquisiciones a corto plazo y de cantidades necesarias solamente para ese corto plazo. Precios estables, con cierta firmeza, pero algo de flexibilidad para quien de verdad quiere operar. Y, destacar, que los tintos estás en la mayoría de los casos igualados a los precios de los blancos y en algunas ocasiones incluso por debajo de los blancos, circunstancia esta que se da muy pocas veces a lo largo de los años. Pero la verdad es que hay más demanda de blancos que de tintos y por eso nos lleva a esto.

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… MEJOR CON VINO

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