Con la subida de las temperaturas, sobre todo del suelo y del aire, los viñedos abandonan su reposo invernal y la savia recorre de nuevo la planta. Cuando llega a algún corte realizado durante la poda invernal, la savia gotea a través de ellos formando “lágrimas”.

Es el momento del conocido popularmente como “lloro de la vid”.Con el paisaje vitícola prácticamente todo podado en la comarca Tacoronte-Acentejo, comenzará el desborre de las yemas de la vid. El desborre es el hinchamiento de las yemas y la separación gradual de las escamas protectoras cuando la temperatura ambiental asciende suficientemente. En ese momento la viña vuelve a mostrar su vida plena en forma de nuevos sarmientos, hojas y racimos.Este mes de marzo se convierte en el período clave para disfrutar plenamente en nuestros campos de este hecho de la naturaleza. El paisaje vitícola estará totalmente desnudo –una vez podado– y progresivamente se irá vistiendo de color verde.

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