Quizá me digan que adelanto demasiado los acontecimientos, que aún queda tiempo para la Navidad y que tiempo habrá d hablar de ella, efectivamente, tiempo habrá y seguro que volveré al tema, pero ahora, en los días que estamos es cuando se comienzan a hacer los pedidos a las bodegas para llevarlos a supermercados, bares, restaurantes, etc. Incluso antes se hacían los pedidos y este año, ya me comentan la enorme bajada que hay.

Tanto los vinos, como los cavas, espumosos, etc. Se van a ver con bajadas de consumo muy grandes. Con bares y restaurantes, por comenzar por aquí, o bien cerrados o a media marcha.

¿Ustedes se imaginan las cenas de empresas y amigos que no se van a hacer este año? Los miles y miles de botellas de vino, cava, que se descorchaban en esas cenas que este año casi en su totalidad se van a ver anuladas.

Ya veremos también como se dan las fiestas y cotillones de fin de año, pero apuesten a que también van a bajar en número y en participantes. ¿Cuántas botellas de nuevo se descorchan en estas cenas de fin de año? ¿Cuántos taponazos de cava cuando dan las doce de la noche?

Es cierto que parte de lo que pueda disminuir en estos sitios, pueda aumentarse en el consumo doméstico, ya que, si no pueden ir a las fiestas populares y cotillones, probablemente lo hagan en el ámbito familiar, pero les aseguro que no se descorchan las mismas en el salón de tu casa, con tu familia, que en una fiesta.

Esto hablando de restaurantes y salas de fiestas, discotecas, etc. Que seguro van a ver mermado en gran cantidad su negocio, es cierto que ya está bajando en todo este tiempo, sí, pero la navidad era y es un empujón importantísimo a estos negocios, que hacen una parte muy importante de su facturación anual en estos días.

Ahora vamos a los bares, y hay que hablar otro tanto, en estas fechas se llenan de amigos, de gente que baja al pueblo de vacaciones y se reúne con amigos y familia en los bares a tomarse sus vinos, que salen mañana y tarde y que también este año, si es que nos dejan salir, se va a ver muy mermado.

Económicamente es un desastre y es una cadena que va añadiendo eslabones y eslabones, no es solo el vino, el restaurante no compra vino, pero tampoco carne, pescado, pan, fruta, verduras, etc. Etc. Una larga lista que va aumentando y llevando a la vez la bajada de negocio a todos los sectores.

Los millones de parados, los acogidos a los ERTE y que no cobran, y los sectores que les pongo arriba, el carnicero que no vende o el pescadero que baja ventas. Todo esto lleva a tener menos animo a la hora de celebraciones y si el dinero falta o escasea, como digo yo siempre, el ama de casa, o el hombre que va a comprar al supermercado tira antes de la botella de leche que del vino…

Con todo esto quiero decir que el final de este año para el comercio del vino va a ser malo, con total seguridad, que las ventas van a bajar, como han estado bajando a lo largo del año en la mayoría de nuestras bodegas. Quizá lo noten más los vinos de más precio, que indudablemente tienen gran venta en estos días, pero seguro que nos afectará a todos.

Y esto repercute en menos compras de graneles a bodegas y cooperativas al no tener que reponer si no se vende. Por tanto, no debemos de desesperarnos, hay que tener paciencia, intentar aguantar, el que pueda y esperar tiempos mejores, que vendrán con total seguridad cuando esta pesadilla que nos atormenta ahora pase.

 Cuídense y promocionen nuestros vinos

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