Vender vino a granel por litro y calidad, no por grado

Escribo esto porque me da envidia, cuando ahora me pasan precios de vinos a granel en Francia, Alemania, etc. Que me pasan, por ejemplo, a 42 euros hectólitro, el de un tipo, a 48 el de otro y a 52 el mejor. El precio sube por calidad, no por grado.

El comercio del vino en España es muy conservador, en el sentido, por ejemplo, de que nos ha costado casi veinte años hablar dl precio en euros, en lugar de en pesetas. Eso ya está prácticamente superado. No sin embargo el precio de la uva, que seguimos diciéndolo en ptas. grado kilo, quizá porque es más fácil decir a 3 pesetas grado kilo que a 0,021356 céntimos de euros por grado y kilo. El caso es que aún se maneja la peseta en muchas ocasiones, incluso muchos contratos de vino contemplan el doble precio, es decir, tres euros hº, (500 Ptas. Hº).

El comprar y vender graneles por grado, supongo, viene de lejos, de cuando yo lo recuerdo, la cosecha se daba en hectólitros, pero también en absolutos, es decir en los grados alcohólicos que se habían elaborado. ¿Por qué? Muy fácil, porque una importantísima parte de los vinos a granel de las zonas más productoras, que al cabo eran las que los vendían, se vendían a las alcoholeras para la fabricación de alcohol vínico, y aquí si era muy importante el vender y comprar por grado alcohólico, ya que, al fin y al cabo, y por decirlo de alguna manera, no se compraba vino, se compraban grados alcohólicos para transformarlos en alcohol.

Hoy día esto está, a i modo de ver, totalmente desfasado, es una antigüedad y no tiene sentido que un vino de 14 grados, por ejemplo, valga más que uno de doce cuando a lo mejor el de 12 es mejor vino que el de 14. O no, pero eso debería de ser igual, y si uno es mejor que el otro, habría que pagarlo mejor, sin fijarnos en la graduación, y sí en la calidad.

De hecho, llevamos años, y va a más, que la uva ya se compra en muchos sitios por kilo, pero donde se sigue comprando por grado, el grado es solamente un parámetro más y no es totalmente decisivo a la hora de ponerle precio a esa uva, ya que se mira, índice de fermentación, glucónico, acidez, etc. Hasta diez o más parámetros, y se paga en función de esa calidad, cosa que veníamos pidiendo desde hace tiempo y que se está imponiendo.

En el vino debería pasar igual, pagar por calidad, por diversos parámetros, pero no solo por el grado.

Y este año, precisamente, y por eso pongo este artículo, es uno de ellos, ya que el vino está en altos precios, y el grado lo eleva aún más. Efectivamente, por la sequía y el calor que hemos venido sufriendo en vendimia, los vinos han salido con bastante grado. Lo que es un problema, como les digo, vinos tintos con 14 grados es un problema comprarlos para quien vende vino tinto, por ejemplo, de 12 grados ¿Qué hace? No se puede rebajar y no lo puede dar a no ser que cambie etiquetas, etc. Además, un vino con 12 grados a 4 euros hº vale 48 céntimos el litro, si este mismo vino tiene 14, entonces vale 56 céntimos, ocho céntimos más, que a la hora de vender vino es una cantidad importante, a veces la ganancia o pérdida.

Por eso creo que es un buen año para empezar a cambiar, de hecho, yo conozco cooperativas grandes españolas, que las ventas a Francia y otros países, ya la hacen por hectolitro y no por hectogrado.

Creo que sería una buena cosa para mejorar la calidad de nuestros vinos, ya que la gente se esforzaría aún un poco más en sacar buen vino si este vino le va a valer más que otro de inferior calidad.

Como les digo antes, este año es un problema el grado, ya veremos cómo lo resuelven las bodegas, pero va a ser tema de conversación y de negociación a la hora de comprar vino ¿Quién lo rebaja para ajustarlo a un grado comercial?

Cada uno que saque sus conclusiones.

Arranca la vendimia en DO La Mancha con la variedad chardonnay

Un año más, las bodegas de la provincia de Ciudad Real, acogidas a la Denominación de Origen La Mancha, han sido las primeras en arrancar la recogida de las primeras variedades de uva para los vinos de la añada 2019. Lo han hecho con la blanca chardonnay, con más 1.454 hectáreas, la quinta variedad blanca más implantada en La Mancha, que se ha adaptado muy bien a los parámetros de calidad.

En palabras de Fernando Villena,  viticultor y vicepresidente en la Denominación de Origen La Mancha, “la chardonnay tiene un ciclo más ciclo más corto de maduración que la airén y por eso se vendimia en agosto”.

Calidad excelente

A pesar de ser una cosecha visiblemente más corta que la añada anterior, “la calidad está siendo excelente”, según el también Presidente de Vinícola de Tomelloso.

Con variación zonal de unos municipios a otros, durante la tercera semana de agosto, la campaña de la vendimia se generalizará prácticamente en el resto de bodegas de la Denominación de Origen La Mancha.

Vendimia nocturna uva Chardonnay

A ello también contribuyen las nuevas técnicas de recolección mecanizadas y nocturnas, que permiten su entrada en bodega a temperaturas más frescas (por debajo de los 20 grados), garantizando así los aromas primarios de la variedad, “para trabajar mejor con los mostos en la bodega, evitando oxidaciones y ahorrando también en costes energéticos”, explica Juan Nieto, director técnico de Bodegas El Progreso, en Villlarrubia de los Ojos, otro de los municipios que también ha comenzado la vendimia en La Mancha.

Así, a las variedades de corte aromático y también ciclo rápido de maduración como las blancas moscatel o sauvignon blanc le seguirá también la recogida de algunas tintas como la tempranillo (cencibel), con cerca de 30.000 Ha de superficie, la variedad tinta más arraigada en el viñedo manchego.

Cerrando lagares

Efectivamente los lagares han comenzado a cerrarse y en los próximos días se cerrarán todos y se podrá dar por finalizada la vendimia a nivel nacional. Una vendimia que cada vez se acorta más, por un lado, cuando lo que vendimian son máquinas y todo lo contrario cuando son personas debido a la falta de mano de obra principalmente. Y una vez cerrados los lagares, comienzan otras cosas…

La comercialización, por un lado, la segunda vendimia, la de los papeles, que merece artículo aparte en las próximas semanas. La de seleccionar los vinos para su guarda, barricas, etc. Y la de la venta, a granel o embotellados, en la exportación o en el mercado nacional…

Termina la vendimia con menos problemas de los esperados al final, ya que la pudrición que tanto preocupaba se cortó por la falta de lluvia y los fuertes calores. Por tanto, la cantidad de uvas que llegaron en peores condiciones ha sido mínima y podemos decir que tendremos una cosecha de muy alta calidad, para recordar probablemente. Lo que en un principio parecía un inconveniente que era la uva de secano en algunas zonas, la lluvia remedió ese posible problema de maduración y no ha habido problemas.

Hay que destacar la graduación de los mostos y, por tanto, de los vinos, al final muy alta, excesivamente alta. Si evaluáramos la cosecha por absolutos, como se hacía hace años, la merma seria mucho menor. Al final han entrado uvas que van a dar, en blancos también, vinos por encima de los trece e incluso catorce grados. Un vino que no es, sobre todo en blancos y tintos jóvenes, comercial. Nos pasa justo lo contrario que la vendimia pasada, en la que los vinos tenían muy poco grado. Si contamos con casi nueve millones de hl. de excedentes de la campaña pasada quizá sea la solución al final, y es mezclar esos vinos de muy baja graduación, con los de alta de este año, para sacar un vino que se pueda comercializar mejor. Quien no tenga, pues la verdad es que sacar esos vinos le puede costar trabajo, más cuando, al venderlo por hectógrado, son vinos que valen mucho más dinero. Quizá sea año, de una vez por todas, de comenzar a dejar este anticuado modo de liquidar los vinos y comenzar a hacerlo por litro y en función de la calidad, no del grado, tema que puede ser para comentarlo en otro artículo.

En cuanto a cantidad, la última estimación del ministerio la sitúa en 38,1 millones de hl de vino y mosto. Inferior, por tanto, y cantidad esta que quizá baje algo más en la siguiente estimación. A nivel europeo también se espera una reducción importante, que nos evaluaran en pocos días, pero que se espera que baje de los 160 millones de hl en la UE. 38 millones de hl. son 12 menos que la campaña pasada, aunque esta fue grande, por encima de los 50 millones. Y precisamente por eso, esta baja cantidad se ve compensada, en parte, por los casi nueve millones de hectolitros más de excedentes que tenemos este año con respecto al pasado.

Y llega la hora de comenzar a comercializar estos vinos. A nivel de exportación hay que ver, de aquí en adelante, como se comportan los mercados internacionales, de momento parece que Sudamérica, con precios muy bajos, se puede llevar operaciones. En el ámbito europeo, Italia está comenzando la campaña también de forma agresiva, situando precios por debajo de España, como por otro lado suele hacer, y llevándose algunas partidas. No obstante, en España se espera también comenzar a exportar a marchas más o menos normales.

Los mercados interiores, como siempre, bajos, con poca demandan los 10 millones que gastamos en el consumo interno, y muy influenciados los precios por las grandes superficies a la hora de vender embotellados, no están aceptando la natural subida de precios que está teniendo el vino.

Al fin y al cabo, lo normal de cada año, los naturales problemas. En estos momentos los graneles se encuentran en un tira y afloja de precios, los elaboradores pretenden subidas importantes con respecto al precio que tenia el vino hace un par de meses, cifrando los precios de blancos FT sobre los 3 euros Hº, los FC 3,30-3.50 y los tintos comerciales sobre 3.60-3.80. De momento a estos precios casi no hay operaciones por lo que conviene esperar a que el precio se generalice, ya que los compradores, de momento, no pagan esos precios.