Pongo este titulo a modo de pensamiento en voz alta de lo que, esperemos que no, puede llegar a pasar en esta campaña. Lo que les vengo comentando desde hace unas semanas, ahora es a diario noticia, en el vino y lo que no es el vino. Me refiero a la problemática de los consumibles del vino. No hay botellas, no hay capsulas de aluminio, cartón, etc. Etc. El otro día leí un articulo que comentaba que había vino, buen vino, pero no hay donde embotellarlo. Argentina, por ejemplo, tiene un verdadero problema, incluso piensan enviar granel a otros países para que se lo embotellen ahí, con el incremento de coste que tiene eso.

Se habla de desabastecimiento para estas navidades, de momento de bebidas blancas, ginebra, wiski, etc. En el vino, de momento no se habla de eso, pero ya veremos como se pone la cosa de aquí a entonces. Hay quien embotellaba, por ejemplo, el vino tipo roble en botella más barata y los crianzas y reservas en mejores botellas y ahora o no embotella o tiene que hacerlo también en la botella más económica. 

Oía a un directivo de vidriera decir que las peticiones son masivas y no hay hornos suficientes para fundir y crear tantas botellas como se demandan, y hablaba del segundo semestre del año próximo para poder estabilizar la demanda con la fabricación de vidrio.

Todo esto ya está más que comentado y la preocupación en el mercado es enorme, y con razón, igual que nos enfrentamos a una pandemia desconocida hasta entonces, nos podemos enfrentar a una crisis y desabastecimiento mundial, que puede traer consecuencias.

El transporte es otro y de los más importantes, y este aspecto es lo que quiero comentar en este articulo, ya que, aunque lo ponga con un ejemplo, puede ser una realidad y si se cumple nos puede daño mucho en el sector del vino español.

Vamos a poner el ejemplo de la exportación de vino, nuestro principal baluarte a la hora de sacar la cosecha adelante, y en la que exportamos entre 22 y 25 millones de hl. Pongo, por ejemplo.

Una empresa, particular o cooperativa realiza, ya digo que es un ejemplo, una venta a China de 10 millones de litros de vino a granel. Esta cantidad sobre los 25 millones que podemos exportar no es prácticamente nada, es un 0,10 millón de hectolitros. Y supongamos que la venta se realiza en contenedores, un contenedor lleva entre 23 y 25 mil litros de vino, poniendo 25.000 harían falta 400 contenedores. Ahora carga 400 contenedores, llévalos a puerto y espera un barco para que los lleve a China… Esta misma operación en vino embotellado, supondría unos 600 contenedores en lugar de 400.  La problemática, como pueden ver, es grande. Es cierto, me dirán ustedes, que mucho granel se vende cargando barcos, a granel y no en contenedores, es cierto, ya digo que es un ejemplo, en el embotellado no. 

Con este ejemplo, quiero expresar que este año no va a costar solo en vender el vino, que, como es normal, es la primera e importante etapa, pero luego nos puede venir el problema de la logística. A mi ya me han comentado problemas y operaciones no concluidas, por ejemplo, a Estados Unidos, por problemas de que se sepa a ciencia cierta que el vino llegue a tiempo para las navidades.

A la hora de vender ya no es solo cantidad y precio, el plazo de entrega y que este se cumpla puede ser un hándicap importante, que seguro que los compradores van a querer poner en contratos y que va a ser difícil de firmar con seguridad. Hay que tener en cuenta que en estos momentos ya se calcula en millones los contenedores que están en los puertos de todo el mundo esperando su carga y transporte al lugar de destino. Y este atasco no se va a quitar en poco tiempo, va a costar mucho tiempo.

El trasponte por carretera es otro inconveniente grande, faltan choferes, faltan camiones y los plazos de carga y entrega que hasta hace poco era prácticamente de un día para otro, en estos momentos ya se están alargando.

A todo esto, si ya de por si es conflictivo, hay que añadir otro factor no menos importante, y es el precio del transporte, ya sabemos lo que ha subido un contenedor a China o a Estados Unidos. Esto va a incrementar enormemente el precio y repercute y afecta más al vino español, al ser un precio barato al que se vende. Si el precio es de 35 céntimos litro, por ejemplo y 25.000 litros cuestan 18.000 euros enviarlo a China, resulta que vale más el trasporte que el vino. Y esto puede frenar la venta de los vinos a granel más económicos. En los embotellados más caros puede representar menos, pero también hay que subirles el precio al incrementarse todos los al principio comentados de vidrio, cartón, energía, etc. Etc…

Hay que tener en cuenta por tanto todos estos factores añadidos a la hora de vender, son piedras que nos van a salir al camino. Ya ven, va a ser un año en el que no solo vender el vino va a ser lo fundamental, una vez vendido llegará el problema de servirlo o que lo retiren, ya que el problema es igual si lo vendemos puesto en bodega FOB puerto o en destino

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… MEJOR CON VINO

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