
He querido poner este título, quizá algo exagerado (o no) para comparar con las noticias que están a diario en comentarios, prensa y televisión, referente a los apagones, trenes y demás noticias que nos complican en algo la vida. No es que el sector del vino haya sufrido de pronto un apagón, no, parece más bien una vela con la llama tintineante, a la que debemos cuidar para que no se apague. Respecto a frenazo, bueno, si no frenazo, reducción de velocidad, moderada pero constante. Y es que los precios que tenemos ahora, hay que reconocer que no solos mismos que cuando terminó la vendimia, lentamente, pero van bajando. El principal problema, sin duda, la falta de venta de vino, una. Bajada general de ventas más que alarmante que hace que, aún con cosechas cortas, el abastecimiento no es un problema, aunque por algunas partes se quiera dar esa impresión.
Las exportaciones españolas están bajando, en febrero hasta un 7% en volumen, bajada importante y preocupante, si seguimos en esa misma tónica me temo que este año estemos o no lleguemos a los 18 millones de hl. cantidad muy por debajo de la cantidad normal y esperada. Y la culpa, si es que se puede llamar culpa, sigue siendo la misma: No hay ventas, bajan las ventas a nivel mundial.
El consumo de vino interior, aunque baja ligeramente, lo podemos calificar como estable, pero estable en cantidad baja. Lo bueno es que aumenta en el canal alimentación. Yo siempre me pregunto qué sería de nuestro consumo interior de vino si de pronto borráramos del mapa los más de 90 millones de turistas que nos visitan, creo que el susto que nos daríamos sería grande y el consumo bajaría escandalosamente. En España, por desgracia, cada día se consume menos vino y se consume de manera esporádica, no continua. Cada día hay menos gente que, a diario en su comedor, a la hora de la comida o cena, habitualmente hay botella de vino.
Se están tomando medidas, el sector, es lo que nos salva, no para de intentar poner medidas para superar esta crisis, como siempre ha hecho, en el intento de superarla cada vez que se presenta. Desde Europa parece que nos hacen algo de caso y van a presentar medidas de apoyo, eso si, sin dinero. Las Denominaciones hacen brindis como el de este sábado, para promocionar consumos, vemos también que las hay que flexibilizan algo sus medidas, como Mancha, para meter Frizzantes, vinos de más de 4, 5º (No se puedan denominar vinos), y elaborar blancos con uvas tintas para intentar sacar vino como sea y elevar ventas.
Se hacen ferias como la recién terminada FENAVIN, con casi dos mil bodegas que indican las ganas que estas tienen de exponer sus vinos con el fin natural, y volvemos a lo mismo de vender más, recuperar ventas.
Se habla mucho, como no de los aranceles que al final nos ponga EE. UU. Lo que crea una gran preocupación a los exportadores de vino español a este país, preocupación razonable. Desde alguna parte, política principalmente, se habla de buscar nuevos mercados, lógico, de que Brasil o Mercosur pueden sustituir las ventas. Sinceramente no creo que ni Brasil ni Mercosur puedan llegar a compensar la bajada de ventas a EE.UU., que son mercados a trabajar y que pueden ser importantes, sin duda, hay que estudiar y atacar cualquier mercado, pero cada cosa tiene su cuota y ya digo que no creo que sustituyan, aunque puedan llegar a ser un buen complemento.

En las fechas que estamos es obligatorio hablar del campo, de los viñedos. La brotación en general ha sido buena o muy buena, viene muestra en todos sitios y con las lluvias que hemos tenido, si no falla nada, podemos tener una buena o muy buena cosecha. Por otra parte, hay zonas afectadas por granizo, heladas ni ha habido ni se esperan ya por las fechas en las que estamos. Se teme, debido a la humedad y lluvia constantes, enfermedades criptogámicas que hay que tratar desde ya para evitarlas ya que van a venir casi con total seguridad. Hay que volver a tener muy en cuenta la araña y el mosquito verde, que el año pasado se llevaron mucha cosecha y bajaron la calidad. Hay, por tanto, pros y contras, si nada sucede apuesto por una buena cosecha, pero hay que salvar el resto de obstáculos. Hasta que se corten las uvas queda mucho por delante.
El comentario general, adelantándome quizá a lo que pueda ocurrir, pero debo comentarles lo que veo en el pulso del mercado es que va a haber una corrección, más o menos importante, pero corrección en los precios de los vinos. Si la cosecha se mantiene en buena, también se habla ya de la misma corrección en los precios de las uvas. Y se confía en que, si esto se produce, puedan aumentar algo las ventas tanto en el mercado interior como exterior. Es adelantar acontecimientos, no cabe duda, y la verdad es que no me gusta hacerlo ya que en este sector vaticinar algo casi siempre es equivocarte, por eso hago esta salvedad, pero creo que es mi obligación exponerles lo que en el mercado se habla, se comenta a diario.
Suceda lo que suceda, desde El Correo del Vino, como siempre, se lo iremos comentando.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.
Javier Sánchez-Migallón Royo