La sede de la Comunidad acogió el XXIV Salón de Vinos de Madrid de la Guía Peñín

MADRID, LA ÚNICA GRAN CIUDAD ESPAÑOLA CON DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Madrid es la única gran ciudad europea que cuenta con Denominación de Origen Vinícola, algo que no es del todo conocido para multitud de turistas nacionales y extranjeros que visitan año tras año la capital de España. Sin duda, un enorme potencial para muchas de las firmas más tradicionales y para las de nuevo cuño, ejemplificado en sus perspectivas comerciales futuras, algunas de la mano de propuestas enoturísticas y porque en su interior se esconden auténticos Museos del Vino, como el de Pablo Morate o el que alberga en su interior Bodegas del Nero.

Y eso sin tener en cuenta el atractivo añadido de pueblos tan turísticos como Aranjuez o Chinchón, por citar sólo algunos de ellos; o la riqueza natural de zonas como San Martín de Valdeiglesias, con la Sierra de Gredos a tiro de piedra o con las propias riberas de una serie de ríos encabezados por el Tajo.

La sede de la Comunidad de Madrid, en la Puerta del Sol, permitió un paseo por las cuatro subzonas que componen la Denominación de Origen “Vinos de Madrid”, creada en 1990: Arganda, El Molar, Navalcarnero y San Martín de Valdeiglesias.

Con las características de cada terruño, un total de 28 bodegas permitieron un interesante recorrido con sus vinos, en los que podían compararse los diferentes resultados que se obtienen con variedades como la Garnacha, tan diferente según las subzonas en las que se cultiven. También se pudieron catar diferentes rosados con colores y perfiles muy diferentes o blancos con varietales de Albillo Real, entre otras.

Cuatro subzonas de Vinos de Madrid

La subzona que más estuvo representada fue Arganda -compuesta por firmas de Aranjuez, Belmonte de Tajo, Colmenar de Oreja, Chinchón, Morata de Tajuña, Nuevo Baztán, Tielmes, Titulcia, Valdelaguna, Villaconejos y Villarejo de Salvanes, con un total de 16 bodegas: Cuarto Lote, Del Nero, Morate Gutiérrez, Jesús Díaz e hijos, El Regajal, Figueroa, Licinia, Pablo Morate, Señorío del Val Azul, Tagonius, Pedro García, Recespaña, Viña Bayona, Vinícola Jeromín y Vinos y Aceites Laguna. 

Por su parte, Viña Bárdela y Tinta Castiza representaron al área de El Molar, integrada por la localidad del mismo nombre y por Venturada; mientras que Andrés Díaz y Muñoz Martín hicieron lo propio con Navalcarnero, dado que ambas bodegas están ubicadas en pleno casco histórico de esta localidad madrileña. 

Por último, la zona de San Martín de Valdeiglesias, integrada por firmas de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Navas del Rey y Villa del Prado, estuvo representada con 4 Monos Viticultores, Aumesquet Garrido, Luis Saavedra, Tierra Calma, Cárdeña, Las Moradas de San Martín -del grupo Enate-, la cooperativa San Esteban y Vinos de la Poveda. Con esta relación se cuentan con los dedos de la mano las firmas que no estuvieron presentes en este salón.

Con todo lo anterior, Madrid tiene un potencial y unas posibilidades exponenciales de crecimiento, más allá de que los grandes grupos y las bodegas más importantes de nuestro país tengan dependencias estructurales en la capital de España, aunque aún queda mucho camino por recorrer.

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