
Quiero partir de la base de que si hay quien se está moviendo e intentando poner soluciones para atajar este problema que tenemos, de momento parece que, con pocos efectos, pero es de alabar quien se está moviendo y haciendo cosas para recuperar, en lo posible, el consumo.
Una vez dicho esto, reconozco que quizá este artículo se base en una profunda envidia que siento por ver lo que, en otros sitios, en otros países se está haciendo y que veo que aquí no se hace. Miren, creo que hacer presentaciones, envíos y muestras en otros países enseñando nuestros vinos es bueno, pero no nos va a dar la solución.
Y digo que me da envidia a raíz, por ejemplo, de leer y publicar que Italia el año pasado vendió 667 millones de botellas de Prosecco, mientras en España estamos que si se autorizan o no algunas hectáreas de plantación para cava en unas u otras zonas, que si hay elaboradoras de cava que se van de la DO y crean otra sociedad paralela. Una bebida indudablemente de peor calidad que nuestros cavas, pero que han sabido venderla en el mundo entero. Les comento, por ejemplo, que el año pasado estuve en Praga y en Atenas, en ambos sitios en la mayoría de las zonas turísticas, en todos o casi todos los bares y restaurantes había, en ambos sitios, una pizarra en el exterior que anunciaban que tenían Prosecco y Aperol, ambas bebidas de origen Italiano. En ninguna vi que pusiera Cava, no les digo la dificultad de encontrar en las cartas algún vino español…
Y estamos en lo de siempre, lo nuestro debe ser lo mejor y lo que el consumidor, sea de donde sea, debe comprar y beber Y ahí tenemos una bebida que se está imponiendo en el mundo entero, incluso firmas de cava españolas, compradas por capitales extranjeros, están dejando de hacer cava para meterse en el mundo del Prosecco.
A nivel de las administraciones y gobiernos, tenemos, por ejemplo, a Francia, que pone encima de la mesa 130 millones de euros para el arranque del viñedo, adelantándose o atajando el problema de una producción que no es capaz de ser absorbida por los mercados nacionales e internacionales, 130 millones, unidos a los que ya han dado en campañas anteriores, aquí esta semana hablábamos de las nuevas plantaciones de viñedos y reestructuraciones, todas ellas, no lo duden, enfocadas a mayores producciones. Todo ello mientras vemos que cosechas que cada vez están siendo menores, hasta ahora, debido a las condiciones climáticas y que no somos capaces de comercializar debidamente, bajando, a la vez que bajan cosechas, exportaciones y consumos internos de vino.
Veo, y me da pena, que las maneras de ver situaciones son muy diferentes ante el mismo problema que tenemos en el mundo entero.
Argentina, por ejemplo, con una esperada cosecha inferior, ya está diciendo también a los agricultores, en algunas zonas, por parte de bodegueros, que no se les va a tomar la uva porque no son capaces de vender la cosecha que tienen, con unos precios, mucho más bajos, hoy en día de los que tenemos en España.
Podría seguir con ejemplos, pongo los más destacados y vuelvo a pedir a las asociaciones y administraciones que no es momento de hablar y esperar, que hay que empezar a tomar decisiones. Que estamos ante cuatro cosechas bajas y muy bajas, pero que no duden que, tarde o temprano, va a venir una cosecha mayor y que entonces empezaremos a llorar y pedir medidas rápidas y extremas. Destilaciones, arranques, inmovilizaciones, todos lo tenemos en la memoria estas crisis, y, como les decía la semana pasada, sería crisis sobre crisis, la de producciones altas, sobre la de descenso de consumo.
Sería mucho mejor empezar a tomar decisiones y medidas para atajar esos futuros problemas, en años como este que tenemos poca cosecha y que, mejor o peor, vamos a comercializar la cosecha. Es mejor atajar ahora los problemas que no cuando tengamos montones de vinos sin comercializar y precios ruinosos tanto en las uvas, como en los vinos. La pelota está en as administraciones, no cabe duda, y nuestro deber es proponer y apretar para que se empiecen a tomar medidas contundentes para atajar posible y seguros problemas.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.
Javier Sánchez-Migallón Royo