
Decir que hay problemas en las vendimias no es nada nuevo, no recuerdo ninguna en la que no los haya, más o menos graves, pero siempre hay tensiones y disconformidades en las vendimias. Hoy en día, cuando apenas están empezando, un problema grave es el del personal para la vendimia manual. Hay graves problemas para encontrar mano de obra para la vendimia, aunque estemos con tres millones de parados, inconcebiblemente no se encuentra quien quiera vendimiar, y este problema se va a acrecentar en las próximas semanas. Las primeras vendimias, por lo general, son de variedades que están plantadas en espaldera y que se vendimias mecánicamente, cuando llegue el secano de recoger a mano, ya veremos si se puede, en algunas zonas, conseguir quien recoja la uva o lo que cueste recogerla.
Comienzan también las estimaciones, los primeros pronósticos, que, según las cooperativas anuncian unos 40 millones de hl en España, un 20% más, pero que seguiríamos en cosecha corta si estimamos la media anterior a los años de sequía que está entre 44 y 45 millones de hl. En Castilla La Mancha las estimaciones van entre los 23 y 25 millones, Extremadura, por ejemplo 3,4 millones.
Hay disparidad según zonas, en las que se pronostica algo menos y otras algo más. Hay que ser prudentes, aunque la vendimia ha empezado ya y empezará en muchas zonas en los próximos días, hay zonas que son las que realmente marcan cosecha a nivel nacional, a las que aún les queda tiempo y que serán las que, de verdad, marquen la cosecha, por ejemplo, la uva airén en Mancha, una uva a la que le queda aún un mes largo para empezar a vendimiarse, y que puede elevar o bajar la cosecha, dependerá de si llueve o no llueve y de las temperaturas que podamos tener. De momento la viña se encuentra con muy buena pinta, sin acusar sequía de ninguna clase, hablo de Mancha, pero es casi generalizado, ahora le toca lo peor, y ya veremos como aguanta o no el verano. En fin, son las primeras estimaciones, yo no las veo mal intencionadas, aunque ya veremos lo que queda al final, yo estimo que quizá haya algo más de lo que se dice, aunque ya les digo que depende en gran medida de la climatología de aquí a mediados de septiembre.
De lo que aún o se habla apenas es de los precios de la uva, siendo algo que, legalmente, hay que decidir en los próximos días, y antes de que la uva entre en el lagar. La verdad es que, aparte de que, como siempre, se ponga el que se ponga habrá protestas ya que les parecerá barato al agricultor y caro al comprador. Es difícil, este año, como la mayoría, el ponerle un precio que sea justo y que a todos si no les complazca, si al menos les sea útil para sacar el cuello. Y es que, al haber más cosecha, pero aún no saber cuánto más, el precio debería de bajar, si se toma el precio del vino como referencia, sería un error, no creo que el precio se mantenga en el tiempo, y si la uva hay que bajarla, ¿hasta dónde? El mercado está en crisis, nadie lo duda, lo vemos en que ya se piden destilaciones, arranques primados, etc. La com3rcialización se apunta difícil si sube la cantidad en blancos y extremadamente difícil, por no decir imposible en tintos. Entonces ¿a cuánto hay que pagar la uva ¿hay que ver que el agricultor cubra costes y que el elaborador tenga también margen suficiente para poder ganar algo de dinero a la elaboración. Por eso lo veo muy complicado acertar en un precio justo para todos. No tardaremos en saberlo, y desde El Correo del vino se lo seguiremos informando
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Javier Sánchez-Migallón Royo