Estamos prácticamente a un mes de terminar la campaña 2021-2022 y ya me atrevo a decir que no va a ser una campaña buena en su conjunto, al menos para la mayoría de los actores del sector del vino y seguro para las expectativas que se tenían al comenzar la misma, como hemos venido diciendo desde prácticamente el comienzo, las perspectivas y primeros augurios de lo que podían ser, no se ha cumplido. Una vez más la realidad, la. Ruda realidad, como se suele decir, nos ha puesto en un sitio que nadie esperaba.

Es verdad que marzo fue malo en cuanto a datos de exportación y consumo se refiere, tuvimos un frenazo que hizo saltar las alarmas. Abril, según los últimos datos que nos han ofrecido, ha mejorado, hemos vuelto a una relativa normalidad, pero creo que de todas formas tenemos unos datos que son insuficientes, más optimistas, sí, pero insuficientes, de ahí el título que le doy a este artículo, a pesar de todo NO LLEGAMOS. Me explico:

Con un total de exportación al mes de abril en la campaña de 14.078.518 hl. Cifra claramente baja para nuestras necesidades, cuando esperábamos un año muy bueno de exportaciones, y a falta de solamente cuatro meses para el término de la campaña, o muy bien se tiene que dar o las exportaciones en la campaña de vino van a ser muy bajas. Es cierto que, en la interanual, es decir de abril del año pasado a marzo de este, las exportaciones han subido algo, situándose en 22,2 millones de hl., crece, pero la comparación es sobre el año más duro de la pandemia, por lo que estos datos hay que tomarlo con alfileres.

Datos optimistas son los del consumo interno, que sigue subiendo, en parte va subiendo también conforme sube la entrada de turistas, y nos situamos en 10,6 millones de hl y un consumo per cápita de 22,33 litros, dato que nos hace mirar esto con cierto optimismo.

Buen dato también el de las existencias a este me, que se sitúan en 46.829.899, bajando en 3,3 millones con respecto a las que había en las mismas fechas del año pasado. Dato bueno, indudablemente, aunque también hay que decir que son unas existencias altas y que, de momento no compensan el descenso de cosecha que hemos tenido con respecto también al año anterior y que veremos a cuanto sube una vez que los contadores vuelvan a ajustarse tras la vendimia próxima.

Quiero comentarles también que en esta semana se han comenzado a dar datos de posibles mermas de cosecha debido a la pasada ola de calor. Y me parece muy pronto para dar estos datos y cuantificarlos, sencillamente porque creo que es un acto de adivinación posible, pero no de ciencia exacta por denominarlo de alguna manera. No cabe duda de que un calor tan fuerte y tan temprano en el viñedo puede afectarle y si lo hace, desde luego, negativamente, pero decir que se ha llevado un 10-15 o 20% de la próxima cosecha lo veo muy aventurado. No quiero decir que no se lo haya podido llevar, si, beneficio desde luego no le ha hecho, pero saber ya la merma que puede acarrear es, como digo, arriesgado y un acto de adivinación. A la uva aún le quedan muchas noches en el campo y le pueden pasar muchas cosas, cosas que pueden mermar o incrementar la cosecha, pero a mediados de junio dar ya un dato de merma no me parece acertado.

Dejemos que la naturaleza siga su curso, la viña siempre nos ha demostrado que su rustica naturaleza aguanta muchas veces lo inimaginable, y vamos a ver, con el paso de estos meses lo que nos aporta. Las perspectivas son de que habrá más cosecha que el año pasado en casi todos sitios, pero, como les digo antes, dar en estas fechas cantidades no es de recibo.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. SIEMPRE MEJOR CON VINO

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