En esta montaña rusa en la que parece que estamos subidos desde hace unos meses en cuanto a los mercados del vino y derivados se refiere, donde prácticamente nadie sabe cuando subirá, se mantendrá o bajará y si la subida o bajada es lenta o una brusca caída al vacío, ahora nos está tocando el rellano del pico de la montaña o un descenso, pero ligero en una caída indudable de precios, pero más o menos contenida al menos de momento.

Y es que mucha gente se pregunta, me pregunta y nos preguntamos qué puede dar de si esta campaña, pregunta que, como bien supondrán, es imposible de contestar, más en la situación en la que el mercado está anclado desde hace unos meses. Otras veces, y siempre con las naturales reservas, pero podías hacer conjeturas más o menos basadas en la realidad de lo que una campaña `podía o no dar de si, ahora, en estos momentos, reconozco que me veo incapaz de hacerlo, creo que puede pasar cualquier cosa, aunque intentaré hacer algo de lógica en este comentario, poner las cartas sobre la mesa y luego el juego y el azar será quien ponga o 

quite razones.

Que la cosecha es más corta que una normal, es innegable, tanto en España, como en el conjunto de la Unión Europea. Es cierto también que últimamente hay quien apuesta porque la cosecha, aún siendo corta no será tanto como se dice.

La realidad es que, remontándonos algunos meses atrás, en marzo, por ejemplo, el vino se situaba a 1,80 euros Hectógrado y el tema de conversación era hasta donde podría bajar, en la seguridad de que lo haría. Hiela en Francia y, inexplicablemente para muchos, el vino comienza a subir, muchos dicen que, por una maniobra orquestada por un sector vendedor organizado, pero sin base efectiva, el caso es que el vino sube y sube y nos presentamos ante la vendimia, una vendimia corta, y las perspectivas son de alza, se retiran ofertas, y se comienza a pedir más caro por los vinos nuevos. Bien es verdad que, si en un principio la subida cogió a muchos compradores sin existencias, les cogió por sorpresa, en esta ocasión, y los datos de agosto lo demuestran, el comprador se había hecho con mercancía. Esto hace que, una vez realizadas las compras normales de vendimia, de varietales, vinos más o menos especiales, mosto, etc. El comprador, tanto nacional como internacional se ha retraído, con el convencimiento de que el vino a podido llegar a sus niveles más altos y retira compras quedándose a la expectativa de lo que pueda pasar y decidido a no hacer grandes compras y hacerlas solamente más o menos al día en función de sus necesidades.

Esto ha hecho que, de pensar en una subida mayor del vino, en primer lugar, se frenara la subida e incluso en los últimos días, que se produzca una ligera baja. Así, se ha pasado de operarse hasta a 3,70 por los vinos blancos F.C.  con perspectivas de seguir subiendo, a situarse en 3,50 y hacerse ya operaciones a 3,30, donde parece que se ha parado y en estos momentos, podemos decir que el vino blanco a granel F.C. se cotiza entre 3,30 y 3,50.

¿Qué pasará de aquí en adelante? Es imposible de saber ya que creo que va a depender de muchos factores, principalmente el de exportación, que, al contrario de lo que se creía de que habría cola esperando para comprar, se ha retraído algo también en compras, vino les hará falta, nadie lo duda, el caso es cuando, quien, y a qué precio lo podrán comprar, y aquí está la clave de la campaña sin duda, una de las claves, mejor dicho, ya que otra de las claves importantes es la de la meteorología. Estamos teniendo un comienzo de otoño, donde no ha caído en la mayoría de las zonas una sola gota de agua, un mes de octubre sin lluvias yo al menos no lo recuerdo nunca.  Entonces este factor será muy importante, si no llueve lo suficiente la próxima cosecha puede volver a ser un desastre, al menos en España, por el contrario, si llueve, si el otoño e invierno al final son lluviosos, y la primavera acompaña, no cabe duda de que las viñas están descansadas y podemos tener una cosecha grande. Pero todo esto, al igual que lo demás, son futuribles que no los podemos ni saber ni dominar y que, por tanto, hay que pensar en ellos, si, pero esperar a ver como se van desarrollando.

A modo de resumen, decir que, de momento, la euforia que había en el vino se ha frenado un poco, que tenemos una campaña por delante, que con los datos que nos ofrece el Infovi, estaremos, desde el 1 de septiembre que son los últimos datos que conocemos, con 38 millones de hectolitros de los cuales solo 4 son de esta campaña por lo que habrá que sumar otros 35 o 36, lo que nos da una suma de 72 a 75 millones de hl. Que no es poco, y creo que es una campaña que, pase lo que pase, a mi al menos, no me sorprenderá. Eso si, se la iremos contando…

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… MEJOR CON VINO

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