En primer lugar, una rectificación que me envían, en la que me comentan que lo publicado ayer como precios en Extremadura y publicados por un sindicato, no es cierto. El comunicado del sindicato decía que la uva en Extremadura, tanto la blanca como la tinta se estaba pagando a 0,1442 euros grado/kilo, mientras que me comentan que la uva cogida hasta ahora es la de cava y se paga entre 030 y 0,40 céntimos kilogramo. En Extremadura hay cada vez menos bodegas compradoras de uva, al igual que pasa en Mancha y en la gran mayoría de las zonas de España. He puesto muchas veces que el precio de la uva no debería ser tan importante a nivel de los mercados ya que, en zonas productoras, quizá no se llegue a comprar un 15% de la uva, mientras que el 85% restante entra a cooperativas. Diferente es en otras zonas, como La Rioja, La ribera del Duero y otras, donde sucede justamente lo contrario

         Hecha esta rectificación, y es que vengo tiempo diciendo que según quien dé la noticia hay que fiarse o no, y yo mismo he podido caer en el engaño, si es que al final es así, vamos a centrarnos en la vendimia ya comenzada en la mayoría de las zonas vitivinícolas españolas y donde no, a punto de comenzar. Salvo las pocas más retrasadas.

            Algo ha llovido y está lloviendo en algunas zonas, en unas casi ha solucionado el problema de la sequía, en la mayoría no y en otras ha sido solamente una lluvia que ha refrescado algo, pero ha hecho poco, no es poco que refresque, lave la hoja, y sirva para parar la merma que diariamente aumentaba y en su caso, aporte algo.  En las zonas de más producción, donde ha caído un máximo de 10 litros, la verdad es que poco puede hacer, pero, en fin, perjudicar no ha perjudicado como es natural. Esperar que antes de que se comience con otras variedades como la Airén, vuelva a llover y mitigue la merma en lo posible.

            Y hablando de mermas me parece que algunos la dan, como ya les comenté, con demasiada alegría y poco pensamiento, una merma del 30%, como algunos apuntan, nos daría una cosecha de 28 millones, cosa improbable, imposible diría yo. Pero bueno, la merma es clara ya, a no ser que de aquí en adelante cambien mucho las cosas. Las lluvias, como digo, y la subida de temperaturas, con noches más largas y bastante frescas, están haciendo su labor también, mejorando algo la cara de los viñedos. Ya les dije que del 15 de julio al 15 de agosto es mejor no ver los viñedos, siempre dan mala cara y más en un año como este.

            Sobre parcelas vendimiadas hay variedad de cantidades, hay que tener en cuenta que lo que se ha vendimiado y se está vendimiando, por un lado, es todo regadío prácticamente, en espaldera, en contra variedades que no están tan aclimatadas a este calor tan intenso. Por eso según parcelas la merma varía desde un 20%, un 10% y otras en las que han tenido la misma cosecha prácticamente que el año pasado, por lo que complica aún más calcular con exactitud la merma que podemos tener. El tiempo más fresco ha frenado algo la rápida maduración que estaban teniendo las uvas, lo que es bastante bueno para la calidad. El grado que va entrando es algo superior al del año pasado.

            Los mercados del granel siguen muy parados, es cierto que hay una mayor fortaleza en la parte vendedora, debido a la merma de esta cosecha y se han reforzado en los precios. Las partidas de vinos, sobre todo en tintos y a precio barato, casi han desaparecido y se pide más por ellas, los blancos siguen más fuertes que los tintos y, desde luego, sin perspectivas de ceder precios, antes bien pueden subir. Lo que sucede es que tanto compradores como vendedores están a la espera de ver cosecha y precio de uvas y de vinos nuevos, para poder operar ya con datos fiables sobre la mesa, y ahora mismo no se atreven a hacer ni grandes compras ni ventas, y van solamente a las más necesarias a corto plazo.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. SIEMPRE MEJOR CON VINO

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