Con una vendimia aún no generalizada en todos sitios ni con todas las variedades, aunque sí con una mayoría de lagares abiertos. Lo que en un principio parecía tranquilidad, con los primeros pasos, y cómo sucede cada año, se va calentando poco a poco.

Los precios puestos por las uvas, también como sucede cada año, no han convencido a casi nadie, unos por baratos, otros si no caros, si con el temor de mi aun así, estar seguros de terminar la campaña recogiendo todo el dinero invertido en uvas.

Ha habido protestas, en Valdepeñas incluso se ha parado un par de días la vendimia como medio de presión, que efectivamente ha servido para algo, ya que se ha subido la una con DO Valdepeñas. Sin embargo, la uva de La Mancha no se ha movido. He de deciles que la uva en La Mancha tiene dos tendencias claramente diferenciadas y es la de quien ha puesto 2 Ptas. Grado Kilo más dos pesetas kilo en concepto de prima por portes y quien ha puesto dos pesetas grado/kilo por tes incluidos o 1,80 ptas. Grado / kilo más 2 de portes, que viene a ser prácticamente lo mismo. Las tintas normales se pagan a 2,20, la tempranillo o cencibel, 2,40.

Noto que la verdad es que no hay muchas ganas de comprar uvas, y esto se debe, como les digo con anterioridad a un temor profundo por parte de los elaboradores a la comercialización de los vinos elaborados, que ven o predicen con muchas dificultades debido a las circunstancias tan anómalas que tenemos y que no afectan solamente a España, ya que son en todo ámbito mundial. De hecho, las exportaciones en este primer trimestre han bajado de forma contundente, drástica diría yo, y tal y como van las cosas, aunque algo pueden mejorar la verdad es que no espera nadie que vuelvan a la ahora llamada “normalidad”, que la mayoría de la gente no ve por ningún lado.

Operaciones algunas se están haciendo, pero permítanme que aún no les comente el precio como generalizado ya que en estos  primeros compases de vendimia, se hacen a precios muy dispares, y hasta que no se centren totalmente se puede dar un precio que luego no corresponda con la realidad, se han hecho en mostos y algo en vinos nuevos fermentación tradicional a un mínimo de 1,80 hectógrado y a un máximo de 2,30 pero ya les digo que no los tomen como referencia fiable hasta que salgan los precios  respaldados por más operaciones y que se puedan dar por generalizados, aunque lo que se espera por parte de todo el mundo es  que los precios estén por  esos tramos de precios más o menos.

Les sigo comentando las impresiones de los mercados, las que me llegan directamente de los diversos sectores, todo esto lo hago desde la obligación de informarles de lo que se palpa y se comenta, lo cual lo deben de tomar con las naturales reservas ya que una cosa es el sentir y la realidad puede ser luego otra. Hoy en día hay pesimismo en el sector de los mostos azufrados, con la creencia de que se elaboren muchos debido a que la uva con rendimientos altos no se puede dedicar a vino de consumo, solamente a mosto, alcohol o vinagrerías, entonces esperan que haya una oferta alta de mostos que los hagan bajar, luego, como también me han dicho, a lo mejor por este temor nadie hace mosto y resulta que sube, aunque pocos lo creen.

En cuanto al vino hay dudas,  por un lado se espera una difícil comercialización, pero también, quien es más optimista deja en manos de las circunstancias el que esto pueda cambiar, va a influir muy mucho la evolución de la pandemia, tanto en el consumo doméstico español, en el turístico y en el de exportaciones a nivel mundial, seguro que esto influye mucho, hay que tener cuidado en las exportaciones con Italia, que tiene buena cosecha y Francia que tampoco la tiene mala. Y hablando de cosecha y, para terminar, sigue siendo una incógnita difícil de calcular, reconozco que, personalmente estoy desorientado, yo voy al campo y lo veo bien, con una carga bastante superior a la del año pasado, sin embargo, vemos como hay estimaciones que varían enormemente. No sé si me equivocaré, pero yo creo que hay más de lo que dicen. Y hay quien cada vez da menos cosecha, llegando ya a quien dice que hay 40 millones raspados a nivel de España. Ya digo, yo sigo creyendo que hay más. Aunque es cierto que en estos últimos días la cosecha se ha visto mermada en muchos sitios por la sequía y el calor. Sin embargo, la uva Airén, que todavía no se ha empezado a coger prácticamente, es la que puede marcar la cosecha definitiva, esta se empezará a partir del 10-15de septiembre, y es la que nos puede sorprender. Ya veremos al final.

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino…

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