
Esta semana pasada la OIV a través de su director nos ha presentado un avance de datos en el ámbito mundial, de la campaña. No voy a cansarle con datos que los pueden ver en numeroso sitios, simplemente decirles que hemos tenido la cosecha más baja desde 1.961, cifrada en 237 millones de hl. bajando un 10%, y que nos dicen que el consumo mundial en conjunto baja, consumimos 221 millones de hectolitros, con una bajada del 2,6% respecto al año anterior, aunque suben blancos y espumosos y bajan tintos. La cosecha más baja de los últimos 63 años, que ya es decir. Veremos, cuando finalice, hasta qué punto se ha comercializado esta cosecha.
También nos dice que la cosecha general en el hemisferio sur sube con respecto a la del año anterior en más de un 20%. Y, aunque esto no lo dice, es de esperar que en el hemisferio norte suba también la cosecha, aún no se sabe en qué cantidad, pero nadie espera que sea inferior a la pasada, eso está claro.
Esta realidad que nos ofrece la Oficina Internacional del Vino simplemente confirma lo que está sucediendo en el mercado mundial, un descenso de consumo que se traduce, como es natural, en un descenso en conjunto de compras, exportaciones e importaciones. El volumen de vino exportado descendió en nada más ni nada menos que en 99 millones de hectolitros. Es verdad que con excepciones más o menos puntuales, por ejemplo y aunque hay que ver que venimos tras la pandemia de datos muy bajos, en esta semana también y como noticia excelente, sabemos a través del OEMV que las exportaciones de vino en España en febrero crecen un 22% en valor y un 11% en volumen, subiendo por cuarto mes consecutivo. Lo que no cabe duda de que es una excelente noticia.
Quiero hacer hincapié en dos datos, el de cosecha, 237 millones de hl. (la más baja desde 1961) y el consumo, 221 millones. Y hay que tener en cuenta que este año, seguro que la producción subirá y el consumo se espera que, como mucho se mantenga, aunque lo más seguro es que baje. Como pueden ver sencillamente las cuentas no salen, el desfase entre consumo y producción es cada día mayor con cosecha normales.
El descenso del volumen de exportaciones en 99 millones de hl. creo que no hace falta casi ni comentarlo…
Nos tenemos que acostumbrar a estos datos, ya les he comentado en múltiples ocasiones que el consumo en general baja, que cada día hay menos gente que pone una botella de vino a diario en su mesa y que la juventud no está, en general, por el consumo del vino. ¿Qué hay que luchar contra esto? Seguro, nadie lo duda, pero nos tenemos que amoldar a lo que este consumo pretende para darles lo que quiere. Vemos que desde hace unos años crece el consumo de blancos y espumosos, frente a la decadencia del tinto. Pues bien, sin dejar estos últimos, que tienen su consumo, potenciemos los vinos blancos y espumosos, elaboremos este tipo de vinos que son tendencia en estos momentos.
No creemos grandes cosechas, reduzcamos producciones por el bien de todos, grandes producciones nos van a llevar a excedentes incomercializables, y a una bajada de precios desde la uva al vino, con toda seguridad, la OIV también nos dice que por tercer año consecutivo la superficie mundial de viñedo baja, un 0,2% y la bajada está en los países más productores. Teniendo 7,2 millones de hectáreas.
Como pueden ver son datos, creo que demoledores. Datos que simplemente reflejan lo que el mercado y el comercio del día a día nos está diciendo a cada momento…
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.