Las protestas y movilizaciones de los agricultores están marcando estos días las noticias nacionales. Y, entre otras cosas, se pide, y es lo que quizá más nos pueda interesar al mundo del vino, la ley de la cadena alimentaria con precios mínimos de compra, esto puede ser el punto conflictivo de cara a la vendimia próxima ya que es muy difícil, por no decir imposible hacer un precio de coste de producción exacto, que pueda valer para que el agricultor que un beneficio por su producto y el elaborador pueda ser competitivo con su producto final, el vino. Ambas cosas son necesarias y fundamentales tanto para quien cría uvas como quien elabora y luego tiene que vender el vino, sin olvidarnos del industrial que lo embotella y tiene que vender, tres patas fundamentales del sector y a las que hay que atender, a las tres, repito.

¿Cómo sacar un precio exacto del coste de producción? Hay terrenos más cortos, otros con más fondo, arenosos, pedregosos, arcillosos, de regadío, de secano, y dentro de esto volvemos al tipo de producto, producción de un año a otro, producción que quiera sacar el agricultor dejando más o menos pulgares, dándoles más o menos riegos, si llueve o hay sequía, en unos sitios más en otros menos. Uva blanca o tinta, luego variedades diferentes. Luego hay que diferenciar entre el agricultor de cierta extensión y profesional, del que tiene menos terreno y no dispone de la maquinaria y posibles de otros, esto también es fundamental de cara a los costes. En fin, no pararía de hacer distinciones hasta poder decir que prácticamente cada viñedo puede tener un coste de producción diferente al de al lado. De acuerdo.

Siempre digo, ya que mi deber es ser ecuánime con todas las partes del sector, que no hay que olvidarse de las otras dos patas del sector, el elaborador, al que, una vez comprada y pagada (en 30 días) la uva, tiene que vender el vino y eso, es estos momentos es difícil y él no tiene cadena alimentaria, cuando también la debería tener. Habría que tener en cuenta esto también.

Y la tercera pata la del embotellador, igualmente desamparado a la hora de vender su botella de vino, igualmente sin límite de la cadena de costes de producción, y teniéndose que enfrentar ni más ni menos que a las grandes cadenas de alimentación, que todos sabemos cómo aprietan a la hora de comprar…

Recuerdo que antes, hace muchos años, mi padre en sus informaciones daba una pata más a este mercado, la que llamaba papá estado, con sus inmovilizaciones, destilaciones, etc. Esto ya, hace años que no existe, antes era fundamental en las comercializaciones de las cosechas, la pata más importante prácticamente.

Que el agricultor lleva razón en sus peticiones nadie lo duda, nadie puede querer que el trabajo de una persona no tenga frutos, al menos para salir adelante. Pero no tenemos que olvidar a los otros, al elaborador y embotellador, ya que, sin cualquiera de los tres, los otros dos no subsistiría. Y en estos momentos se está pasando mal por las otras partes.

Hablamos de los mercados, que vuelven a subir algo sus precios. El diferencial entre vino blanco y tinto cada vez es mayor, algo impensable hace unos pocos años, pero que es así. Los vinos tintos pueden estar, como término medio entre 3,30 y 3,60 euros Hº, los blancos fermentación controlada, se sitúan sobre 4,70 a 4,80, pero ya hay muchos vendedores que fijan su precio de venta en los 5 euros Hº. Estos precios de cara a la exportación pueden frenarla ya que el diferencial entre, por ejemplo, los vinos franceses ya casi no merecen la pena que vengan a comprar vinos españoles. De cara a la exportaciones, hay que tener en cuenta que hoy mismo dan la noticia de que los fletes en contenedores medios han subido unos 3.000 dólares por contenedor, debido a la crisis del mar rojo con los ataques a barcos. Tenemos poco vino, de ahí los precios, nadie lo duda, pero no debemos de bajar en las exportaciones de cara a futuras posibles cosechas mayores.

En fin, que en dos meses ya estaremos con la brotación, viendo si hiela o no hiela, si apedrea, la floración, el cierne, si ha llovido lo suficiente o no… volvemos en no tanto tiempo a la rueda de una nueva cosecha que, se lo aseguro, será decisiva y marcará los mercados en función de cómo venga.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.

Comparte en tus redes sociales:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *