
Siempre hemos hecho distinción entre los mercados del vino a granel y el embotellado, porque creo que, aunque todo vino en un principio es granel, cuando sale embotellado cambia radicalmente por precio, destino y consumo que el que sale de una bodega a granel en cisterna o contenedor para la exportación. Lamentablemente, o quizá no tanto, pero últimamente estos dos sectores se han visto unificados en parte, en una parte: la crisis, que afecta tanto a unos como a otros sin apenas distinción.
Y hoy vemos que ambos están en crisis de venta, unimos en muchos casos la venta del granel a la venta del embotellado, ya que, si este último no se vende, afecta al primero al no tener que comprar. Y en esas es en la que estamos, en una falta de operaciones comerciales, tanto en nuestro mercado interno, como en el exterior, que por precio y descenso de consumo está haciendo que cosechas cortas, como las dos últimas que hemos tenido, al final nos vengan largas.
En otras circunstancias, háganse ustedes la composición de cómo estarían los mercados del vino en las actuales circunstancias, es decir, con dos cosechas cortas, de 40 millones cada una, con las cosechas internacionales bajas, este año la recién terminada vendimia del hemisferio sur ha sido, en general, baja. Con una sequía como la de hace muchos años, y unas perspectivas de cosecha más baja aún debido a esta sequía, lo normal es que el vino, el precio, estuviera disparado totalmente, a unos precios muy superiores a los que tenemos. Sin embargo en estos momentos tenemos unos mercados que sí, están más fuertes, no cabe duda, con tendencia al alza, pretensiones por parte de los vendedores al alza, todo esto no hay quien lo dude, pero a la hora de analizar la operatividad de compra venta de los vinos, seguimos prácticamente igual que antes, haciéndose muy poco, lo imprescindible, de poca cantidad, a corto plazo y nada más, nadie se mete en grandes operaciones a largo plazo, quizá también por la negativa de ambas partes, el comprador que no sabe el vino que va a vender y no quiere meterse en grandes cantidades y el vendedor que viendo la posibilidad de que el vino siga subiendo, no quiere tampoco meterse en operaciones grandes y a largo plazo, esperando mejores circunstancias y sabiendo que el problema del envase en vendimia no lo tendrá.
Quiero hacer mención, una vez dicho lo anterior, que a pesar de eso, hay muchas bodegas, en muchas zonas, prácticamente en todas, que están viendo si compran o no uvas en esta próxima vendimia y en qué cantidad, en Extremadura, Mancha, Rioja y otras zonas están sopesando la compra de uvas, todo dependerá también del precio que tenga la uva, ya que si vamos a tener una uva procedente de un secano duro, que merma su calidad, y la tienen que pagar cara dentro de un mercado al que no le ven salida de vino normal, puede que haya mucha gente que se lo piense antes de meterse en una elaboración cara y con pronósticos no muy claros en el futuro.
Analizando, aunque es pronto, el futuro, como es lógico todo dependerá de las exportaciones y del consumo, entre otras causas. Lo normal, si no llueve, y quiero hacer esta distinción porque si tuviéramos la suerte de que lloviera, podría cambiar totalmente la situación, si no llueve, digo, lo normal es que esta próxima cosecha sea aún más baja que las dos anteriores, en función del calor y humedad puede ser más o menos baja, pero indudablemente podemos enfrentarnos a una cosecha no corta, sino, muy corta y esto puede encarecer el precio de los vinos, no cabe duda. El precio podrá subir más o menos en función también de la demanda que haya y de la operatividad que tengamos en todos los mercados, nacionales e internacionales. Lo que si está claro es que si nos hacemos la pregunta que yo siempre me hago al analizar la marcha de los mercados: ¿qué posibilidades hay de que el vino a granel en estos momentos baje de precio? Ninguna, entonces sabemos que o se mantiene, o, lo más probable, suba su precio.
El consumo en España se ha estabilizado, estamos sobre 9,5 millones de hl. hemos bajado casi dos, pero si nos estabilizamos, lo siguiente es recuperar consumo. La crisis económica, existente en millones de familias españolas influye decisivamente en el consumo y este en todo lo demás que les comento en este artículo. Y es que, como siempre digo: cuando hay crisis, antes se tira en el supermercado de la caja de leche que de la del vino, no lo duden.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. SIEMPRE MEJOR CON VINO