No es general, me dirán ustedes, y es cierto, no sé si por gracia o desgracia. Los grandes vendedores de vino hoy en día son las grandes superficies, los grandes supermercados, con firmas internacionales o nacionales, pero que en son una decena escasa de firmas las que absorben una gran mayoría de las ventas en alimentación y, por tanto, en el mundo del vino.

          Hace años esto ocurría tanto ya que el vino, y parte de la alimentación, se vendía en otros establecimientos, más cercanos, más de barrio o de tienda de pueblo, pero eso, por desgracia, ha pasado a la historia en la mayoría de los sitios.  Lo que no me negarán ustedes es que, desde que estas empresas se han impuesto en los mercados las quejas, ya ciñéndonos a nuestro sector, han ido en aumento y las protestas y en muchos casos resignación, han hecho que, si quieres vender vino en cantidad, hablando de envasados como es natural, tienes que ir a morir ante estas grandes superficies. Saben ustedes que esta es la realidad, hoy en día, de todos los industriales del vino.

            Llevamos años y años quejándonos de lo que estas empresas aprietan en los precios y diciendo que si no lo hace uno siempre tendrán a otro que les venda a los precios que ellos estipulan. Muchas veces incluso a perdidas con tal de entrar en estas grandes superficies con la esperanza de, una vez dentro, poder maniobrar de otra forma. Creencia esta que no se tardaba en quebrarse al ver que, para estas superficies no hay clientes y que por unos pocos céntimos te echaban y cambiaban por otra empresa embotelladora.

            Todos ustedes saben que, de una u otra forma, más o menos exagerada, siempre nos hemos quejado de esta actitud.

            Desde hace poco tiempo grandes empresas particulares han decidido no aceptar estos “chantajes” y han puesto un precio mínimo, por debajo del cual no vendían, empresas que sabían que, más o menos, iban a estar en los lineales debido a su nombre y marca. Incluso, y sin ganas de hacer polémica, he oído en múltiples ocasiones que “esos vinos a precios tirados, se los dejo a las cooperativas que lo pueden hacer, yo no lo puedo hacer ya que pierdo dinero en cada botella de vino”.  Esto, les aseguro, que lo he oído en múltiples ocasiones y he visto y ustedes lo pueden ver que, por ejemplo, tetrabrik de vino de marcas que antes eran los más baratos, los vemos en los supermercados siendo los más caros.

            Bien, esto que les digo se va acrecentando cada día, empresas que prefieren dejar de vender antes de ir perdiendo dinero o ganando un mínimo insoportable. Pero también me ha llamado la atención, y por eso escribo este artículo, que varias cooperativas están tomando las mismas normas, y cooperativas importantes embotelladoras.

            Y me alegro, si esto se 4xtendiera a todo el mundo el vino y las empresas serían las grandes beneficiados. Me dirán que es imposible luchar contra ellos, yo les digo que difícil si, imposible no. No hablo de tener que vender la botella a muchos euros, no, pero tampoco vender por debajo del euro, por ejemplo. Y me pregunto qué vendiendo a este último precio ¿Qué beneficio se le puede sacar? Por mucho que se venda, ganarle unos pocos céntimos por botella no es ganar, más con las inversiones que hacen falta, sumen, locales, maquinaria embotelladora, filtros, bombas, depósitos, paletizadoras, cajas, tapones, etiquetas, etc. Etc. Para sacar una botella de vino al mercado hace falta, con anterioridad una inversión millonaria y todo esto para ganar unos céntimos. No merece la pena.

            Y, como les digo, no hablo de vender a muchos euros, pero pasar, por ejemplo, de 80 céntimos a 1,20 o 1,50, no estamos hablando de grandes cambios y las grandes superficies si deben tener menos margen, o subir 20 céntimos la botella, tampoco creo que el caos sea total.

            Por tanto, animo a quien pueda y quiera a irse plantando antes esta gente que lleva años y años, ahogando nuestro mercado de vinos. Si no tuvieran quien les vendieran, tendrían que entra ellos por el aro en lugar de nosotros. Tal y como están las cosas es cierto que no podemos dejar de vender, es cierto, pero siempre hay un tope.

            Se que este tema esta muy manido, que se habla mucho y se hace poco, por desgracia, pero lo trato porque noto y me han dicho muchas empresas que están hartas y o han cortado, o quieren cortar. Ojalá cunda el ejemplo, si todos lo hiciéramos, tendrían que ser ellos los que entraran por el aro.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.

            Javier Sánchez-Migallón Royo

MANZANARES, 22 de enero de 2026

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