
Llevamos, días, semanas, meses, hablando y debatiendo sobre la cantidad de cosecha que vamos a tener. Es cierto que la gran mayoría de las opiniones, no todas, apuntan a una cosecha menor que la del año pasado, y dentro de esta merma, las opiniones, se lo vengo poniendo desde hace tiempo, van desde una merma de un 10% hasta más de un 30%. Hay quien apuesta por una cosecha nacional similar a la del año pasado. Tantas y tantas opiniones se han dado, tantos y tantos datos, que estoy casi seguro de que alguno acertará, sin duda. Sin embargo, pocos miran un paso más adelante, pocos miran al día después como podríamos llamarlo, y es la comercialización de la cosecha que tengamos, sea la que sea. Y al respecto les quiero exponer varios puntos de vista.
Empiezo por exponerles sencillamente los últimos datos que nos da EL INFOVI y que analiza la interprofesional del vino y el Observatorio español de mercados del vino, estos, a grandes rasgos nos dicen que la campaña pasada entre vino y mosto se elaboraron, ya definitivamente en 40,75 millones de hectólitros, un 3% más que la anterior. Cerramos la campaña con 38.622.379 hl. Para alcohol 1.909.406 hl. (+8%) Para Vinagre 291.264 hl (-20%). El mercado interior 9.636.443 (-6,5%) y las exportaciones en los seis primeros meses del año en 10.182.281 hl (-0,3%) y en los once meses de campaña, es decir, desde agosto del 22 a junio del 23, 19 millones de hl. (-2,5%). (
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elcorreodelvino.com/el-problema-no-esta-en-la-cantidad-de-cosecha-que-tengamos/
La producción el año pasado de vino fue de 35.986.397 hl.
¿Para qué les pongo tantos datos? Ya saben que no soy de los deponer muchos, pero es que quiero resaltar que de todos estos datos los únicos que suben son los de vino destinado a alcoholera, todos los demás son negativos. Y si sumamos todos los datos de la campaña anterior nos da una cantidad de 30,8 millones de hl, a falta de un mes de exportación, que, aunque lo cifremos en 2 millones de hl. nos daría, redondeando al alza 33 millones de hl, lo que España ha comercializado en la anterior campaña. Se que muchos de ustedes me dirán que no son datos exactos, ya que entonces las existencias habrían aumentado más, y llevan razón, puede ser, no sé por dónde estén los siguientes datos que podamos sumar, pero no es solo a eso a lo que me dirijo. Lo que si les digo es que, las existencias han aumentado algo tras dos cosechas muy cortas, las exportaciones han bajado bastante sobre años anteriores a la pandemia, el consumo nacional sigue descendiendo también.
Como supondrán con todo esto que les expongo anteriormente me quiero referir a que el problema que tenemos no es el de que haya millón de hl arriba o abajo, que también es importante, por supuesto, no es lo mismo tener 35 que 45, eso todos lo tenemos claro, pero el problema real lo tenemos en la comercialización del vino, claramente a la baja en el mundo entero, no es problema de España, es del mundo entero, lo que nos han bajado las exportaciones, el otro día leía incluso que China está exportando vinos a todo el mundo, en pequeñas cantidades de momento, pero ya la tenemos ahí.
El consumo nacional, habiendo subido y estando en récor la entrada de turistas, que consumen lo suyo, pues el consumo nos ha bajado también. Hace unos años no teníamos excesivos problemas en comercializar 45 millones de hl, que ha sido una cosecha media durante muchos años, hasta la sequía, y ahora con dos de 40 nos las vemos y deseamos para comercializarla, y tenemos bodegas con mucho vino tinto que no saben qué hacer con él.
Otro extremo que les quiero comentar y que creo que afirma el anterior, es que el problema no nos viene solo de las zonas tradicionalmente productoras, como puede ser Mancha, Extremadura o parte del levante español. Vemos que Rioja ha pedido destilación y ha destilado vinos, Rueda incluso están sacando uva descalificándola fuera de la DO. Y la mayoría de las zonas donde prácticamente el 100x 100 se comercializa embotellado, está viendo, casi por primera vez en su historia, que no puede vender sus vinos, al menos embotellados, como también puede ser Navarra, casi todo Aragón, y otras zonas, las que pongo son ejemplo, pero no únicas.
Con esto me refiero y reafirmo en que el grave problema que tenemos es el de la comercialización agudizada por la crisis, el incremento de todos los costes y, a consecuencia de ello, o al menos en parte, el descenso del consumo de vino en el ámbito mundial.
Este debe ser nuestro problema para solucionar y no otro, al menos de momento, nuestras miras deben estar en esto.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. SIEMPRE MEJOR CON VINO.