Aunque pongo denominaciones, no me voy a referir a denominaciones de origen, como podrán ver, sino al nombre genérico que le damos a los vinos a granel a la hora de comercializar con ellos, y sobre todo hablando de los vinos blancos, ya que, en los tintos, quizá también extrañamente no se habla, por ejemplo, de fermentaciones controladas o fermentación tradicional, quizá este sería motivo de otro artículo asesorado por enólogos que lo pudieran explicar …

Y es que en esta semana me han preguntado y han tenido problemas, a la hora de operar con vinos blancos a granel, debido a la denominación a la hora de contratar y de plasmarlo en el contrato de compraventa.

La problemática puede venir entre lo que se denomina fermentación tradicional y fermentación controlada. Y es que hoy día la inmensa mayoría de los vinos blancos, o al menos una gran parte, y cada vez mayor, se elaboran controlándole la temperatura a la hora de fermentar. ¿por qué? Muy sencillo, partimos que la tecnología de casi todas las bodegas en la actualidad es muy alta, por pequeña que sea la bodega es rara la que no tiene un equipo de frio, mayor o menor en función de posibilidades y cantidad a elaborar, pero tienen frio muchas de ellas. Una vez que se tiene el frio, si se le controla la temperatura de fermentación se logran vinos más estables, con menos acidez volátil de salida y con una graduación mayor que si la fermentación se permite tumultuosa, sobre todo esta ganancia de grado, como los vinos se venden por hectogrado principalmente (otro tema a tratar, que deberíamos ir descartando), supone un beneficio económico importante, por lo que el que tiene equipo de frio pasa sus mostos y vinos por frio a la hora de fermentar.

¿Esto es un vino con fermentación controlada? Si, no engañan, han controlado la temperatura a la hora de fermentar, pero indudablemente solo con esto no supone que el vino sea un “fermentación controlada” tal y como conocemos o entendemos.

Lo he escrito varias veces, aunque hace años que no lo hago y es que desde hace mucho tiempo digo que habría que hacer una separación o poner otra denominación más a la hora de denominar a los vinos blancos, recuerdo que propuse: Vinos de fermentación controlada AFRUTADOS, por ejemplo, es decir, vinos que no solo han sido fermentados con temperatura controlada, sino que, además, han sido elaborados, con levaduras seleccionadas y otras técnicas de fermentación enológicas, que dan vinos afrutados y que son lo que realmente entendemos por fermentación controlada, que es un vino fresco, afrutado y que se diferencia mucho de un fermentación tradicional y bastante también de lo que es un vino al que se ha controlado la temperatura de fermentación sin más,.

Creo, por tanto, que, tanto a la hora de llamarlos de una u otra manera, como a la hora de cotizarlos en una compra-venta, sería mejor hacer esta diferenciación, y en lugar de poner solamente dos tipologías de vinos blancos, hacer tres: Vinos de Fermentación Tradicional, Vinos de Fermentación controlada y vinos de Fermentación controlada afrutados. Sería más justo y, sobre todo, más claro a la hora de calificar el vino que se está comprando o vendiendo.

Además, creo que es mucho más justo pues hay una diferencia de coste de elaboración significativa entre unos y otros.

Son cosas difíciles, lo sé, quizá no tenga demasiada importancia, aunque si la hay a la hora de ser claros comercialmente hablando, y creo que se debería de imponer esta distinción entre los vinos.

Lo del tema de venderlo por litros o por grado, se merece otro artículo. Creo que es absurdo que, por ejemplo, un mal vino de 13 grados valga más que un muy buen vino de 11, solamente por su graduación. Esto viene de cuando se elaboraba vino para las alcoholeras, ahí si es justo, pero en el resto del mercado es simplemente absurdo. Creo yo.

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… Todos juntos

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