Comentar también, como no, la victoria en EE.UU. de Donald Trump, que, de momento, ha dejado preocupación en nuestro sector debido a los posibles aranceles que le puede poner al vino, ahora que los mercados estadounidenses iban como un tiro, siendo de nuestros principales exportadores y que se pueden ver afectados, sin duda, si se le pone aranceles, con China en clara baja, Rusia prácticamente cerrada y si ahora se resienten las exportaciones a EE.UU. es una cantidad importante de vino que dejaremos de exportar. Esperemos que no se produzca, aunque la preocupación es normal.

Seguimos con otra incógnita y comentario de los mercados, que es la cosecha o posible cosecha que podemos tener, hasta el avance posterior a la declaración de cosecha de diciembre no sabremos con más exactitud lo que tenemos, los avances dan una cosecha de 37 a 38 millones de hl. mucho más corta de lo que en un principio se esperaba. Castilla La Mancha avanza 23 millones de hl. Una cosecha superior a la desastrosa del año pasado, pero corta de todas formas, si estos datos se confirman, ya digo que yo quiero esperar a declaraciones que nos den datos exactos de lo cosechado y trasformado en vino y en mosto.

No cabe duda de que, si estos datos de cosecha son así, seguimos, como les comento arriba, teniendo una cosecha corta para el potencial que tenemos, y sería la cuarta consecutiva tres malas y una muy mala. Yo no recuerdo cuatro consecutivas malas, tres si, cuatro no, pero es lo que tenemos y con lo que hay que lidiar.

Esto está teniendo repercusión en los mercados, unos mercados que con las primeras impresiones de vendimia, que daban mayor cosecha, bajaron sus precios, pasando, por ejemplo, los vinos blancos a granel, de 5,20-5,30 € Hº a 4,00-4,30. Pero que estos momentos están muy animados y claramente al alza, cotizándose ya entre 4,50 y 4,70 y con posibilidades de seguir subiendo. Hablando de blancos, los tintos siguen atascados.

Hay que tener en cuenta varias cosas, la primera es que al sector industrial comprador, le ha pillado con muy pocas existencias en reserva, las compras se hacía, se hacen, y creo que se harán, A corto y con poca cantidad, no habrán oído grandes compras de cantidad y plazo muy largo, proporcionalmente a cada necesidad, no, se compra al día, y esto está haciendo que se tenga que acudir al mercado con más frecuencia que otras veces, aunque sea para comprar un camión en lugar de 5, pongo como ejemplo. Al haber más demanda la y la oferta no ser muy grande, es normal por la ley de la oferta y la demanda, que esto suba, que es lo que está sucediendo.

Analizando un poco el futuro del comercio y de los vinos, pienso que los mercados interiores de España, con consumos aunque al alza pero en uy pequeñas proporciones, no se puede esperar mucho más de lo que tenemos, si estamos en 9,7 millones, puede crecer a 9,9 o 10, ojala sea más pero no creo, por tanto esta cantidad de vino, de momento la podemos dar por fija, por tanto dependemos, como viene sucediendo, de las exportaciones, y yo apuesto, a que el ojo hay que ponerlo, sobre todo, en Francia y en Italia, que se habla de que van a venir y a comprarnos mucho, pero es lo que hay que esperar, si esto sucede y las compras son abundantes, los precios de los vinos pueden mantenerse o crecer. Si las exportaciones siguen bajando algo, como nos está sucediendo últimamente, entonces los mercados se pueden resentir.

Por tanto, estemos atentos, a la cosecha definitiva y a las exportaciones, en función de esto es como tendremos que hacernos la planificación de la cosecha tanto por el sector comprador como vendedor.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.

Javier Sánchez-Migallón Royo

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