En la semana en la que ya conocemos oficialmente la cosecha que hemos tenido, y que la semana pasada les adelantaba, me tengo que volver a preguntar por la crisis en el sector del vino. Nadie duda de ella, no seré yo quien dude, efectivamente estamos en crisis, de hecho, vemos como a los más altos niveles de la federación del vino, la Interprofesional, los Consejos reguladores, se están reuniendo y pidiendo soluciones tanto a nivel nacional, como europeo, buscando soluciones y poniendo sobre la mesa algunas actuaciones para llevar a solucionar o paliar el problema. Por tanto, si, estamos ante una crisis en el sector del vino que venimos arrastrando, para mí, o al menos acentuándose, desde el inicio de la pandemia.

Quiero resaltar que esto no es nuevo, en mayor o menor medida, pero que el vino sufra periodos de crisis, nadie lo puede negar y quien estamos tiempo en esto sabemos que hemos pasado por periodos muy duros, quizá peores que los que vivimos ahora mismo. ¿No recuerdan cuando se hicieron, hace pocos años operaciones a 1 euro hectogrado y ya ni a ese precio se podía vender vino?

Pero ciñéndonos a la actual y para ser justos hay que ver a quien afecta la crisis en mayor medida, partimos de la base que en periodos así, la afectación toca a todos, pero a unos más que a otros. Y en este tema sé positivamente que voy a causar polémica, pero ya saben que siempre digo lo que realmente pienso, me puedo equivocar, por supuesto, pero mi opinión es la que expongo a continuación.

Partimos que tenemos 4 cosechas seguidas cortas y muy cortas, hemos tenido 41, 39, 32 y 36, más o menos estos millones de hectólitros, si quitamos estas cuatro y nos remontamos a las anteriores cinco o diez campaña la cosecha media estaría más o menos entre 44 y 46 millones de hectólitros. Y en estos últimos datos, más o menos, comercializábamos la cosecha, es cierto que, a precios más bajos, con más o menos dificultades, pero salían para adelante. 

En estos momentos tenemos precios que más o menos duplican los que teníamos entonces. Los precios de las uvas también has subido, quizá no en proporción a la merma de cosecha. Pero debemos tener en cuenta que lo que se está pidiendo con una media de 36 millones, diez menos que antes, no se pedían cuando teníamos esos 45, 46 millones. Entonces Rioja, por ejemplo, o parte de Galicia, no pedían destilaciones, vendimias en verde o arranque de viñedos primado.

Comentar de paso que la tendencia y el gusto por el consumo de vino ha dado un vuelco, entonces inimaginable, del blanco, rosado y espumosos frente a los tintos, es cierto.

Por tanto, la reducción de producción por hectárea ¿es necesaria? Si, pero estamos viendo que con producciones ínfimas no se soluciona el problema, antes bien se incrementa. Por tanto, el agricultor, si tiene crisis, que la tiene, es debido a la escasa cosecha y quizá un precio que no va en consonancia con esta merma, si, pero creo que, según los casos, no tanto. El elaborador ¿está en crisis? Los precios que hay actualmente en relación con el coste de elaboración, es bueno, se le gana dinero. ¿Qué la comercialización se frena sobre todo en tintos? Si, pero de una manera o de otra los blancos han ido como un tiro y los tintos, parados, pero van saliendo.

Todo esto me hace llegar a la conclusión de que la mayor crisis está en el industrial, en el embotellador, a este le han bajado las ventas y los precios a los que tiene que vender le dejan muy poco margen, si es que tienen. Y al tener crisis en las ventas por el descenso de consumo mundial, y empezando por ellos, la cadena va bajando, efectivamente, al elaborador y al agricultor, pero el problema real proviene de arriba, del último eslabón hasta que llega a la venta y al consumidor.

Por tanto, creo que la crisis está donde menos se habla, en el industrial. Se habla de arranque, de destilación, de vendimia en verde si y ¿para que? ¿Queremos cosechas aún más bajas que las que tenemos? Si estamos en las menores de décadas. No, de momento las cosechas son bajas. Hay que controlar producciones grandes, si, acotar rendimientos y a la vez nos quitaríamos esos desastrosos vinos de 8 o 9 grados, impresentables en la mayoría de los casos. Pero tenemos que ayudar y potenciar más arriba para poder ayudar y beneficiar a los de abajo y que coste que hablo de abajo y arriba por el camino que lleva el vino desde la uva hasta el consumidor, no es por otra cosa.

Si vamos apoyando y solucionando al industria, lo hemos visto muchas veces, el problema se ira paliando hacia abajo. Seguro.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.

                                                     Javier Sánchez-Migallón Royo

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4 comentarios

  1. Me parece correcto el comentario del Sr. Javier Sanchez pero yo añadiria….. los precios de los vinos en los restaurantes están desorbitados en general, lo que conlleva a que se consuma mas cerveza y agua embotellada, esta claro que también por la normativa 0 a la conducción, pero en mi humilde opinión esto es relativo. No estará más enfocado a las bebidas superalcoholicas??
    Pero si la restauración mantiene unos precios moderados y se dejan de historias de colocar en las cartas de vinos (no se si hay una empresa especializada en proponer las cartas a los restauradores) , algunos vinos muy conocidos (debido a la publicidad, basicamente TV) en cuyo caso el precio botella está contenido . Pero esto puede ser un 10% de la carta, el resto por desgracia son vinos no conocidos generalmente y de los cuales cuentan historias y los precios son mas que elevados. y generalmente vinos cuya calidad deja mucho que desear.
    Es mi humilde opinión por lo que veo a diario.

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