Es cierto que todos esperábamos una cosecha corta, pero al final ha sido aún más corta de lo esperado, nos tenemos que remontar a casi cuarenta años atrás para encontrar una igual, y teniendo en cuenta que hace esos años las viñas en espaldera y regadío eran muchísimas menos que las que tenemos ahora, por lo que, haciendo comparaciones creo que estamos ante una de las cosechas más cortas de nuestra historia reciente. 28.237.003 hectólitros de vino y 3,68 millones de mosto hacen un montante total de cosecha de 31,9 millones, un 21,2% menos El año pasado superamos los 41 el anterior los 40 y hasta la sequía saben ustedes que cosechas de 44-45-46 millones eran más que normales, por tanto, la merma es significativa

Otro dato es que tenemos a 30 de noviembre 58.549.604 hl. y el consumo interno sube ligeramente hasta 9.703.488 en la interanual.
Todos estos datos ampliados, y unas infografías, los pueden ver o descargar desde nuestra página web: elcorreodelvino.com/informe-economico-del-vino-noviembre-2023/
Yo, la verdad, reconozco que esperaba más cosecha, las viñas a final del verano seguían verdes, sin perder hoja, claro que lo que no tenían era fruto por dentro. Yo lo achaco a varios motivos, además de la sequía, creo que las temperaturas de más de 40 grados en abril y mayo, cuando estaba en plena floración, se llevó mucha uva, los fuertes calores de final de agosto, también, luego los pellizcos de siempre de pedrisco, y el conjunto de todo ello nos lleva a esta tan mala cosecha.
Tendremos que esperar a ver si los mercados reaccionan ante estos datos. La verdad es que en otras circunstancias probablemente el vino estaría más caro, pero los mercados están pesados como una losa en todo el mundo, no se compra vino por parte de los consumidores debido a la crisis económica mundial al incremento de precios de toda índole, no solo el vino, sino todo lo que está alrededor de él, y los portes, con la que tenemos ahora mismo en el Mar Rojo, van a volver a incrementarse, y la natural consecuencia es que el consumo baje aún más.
Por tanto, creo que no deberíamos perder ocasiones de venta de nuestros vinos, tanto en los mercados nacionales, como internacionales, el volumen es tan corto que, a pesar de esta cosecha, nos puede sobrar vino y si no es así, tenemos que intentar quitarnos el máximo vino de encima, imagínense ustedes que la campaña próxima, con lluvias suficientes, sin que haya problemas y con la viña descansada, tenemos 45 millones de hl. que es totalmente normal, los mercados se nos podrían caer encima totalmente, por eso no desaprovechemos estas circunstancias favorables y vayamos sacando vino a la venta.
Por mi continuo contacto con el sector, veo que el vendedor, elaborador, está muy fuerte, firme en sus pretensiones y no está por ceder en el precio, eso por supuesto. Tampoco, de momento al menos, ha elevado sus pretensiones, el vino tiene buen precio y la mayoría quieren vender.
El sector comprador tampoco está asustado por estos datos, ya que lo que si le asusta es meterse en compras grandes y caras sin saber cuánto, cuando y como lo venderá y la mayoría me comentan que siguen en la postura de comprar el vino al día, y si tienen que pagar algo más lo pagaran, pero no se meterán en grandes compras, le tienen miedo, como les digo.
Y los mercados internacionales ya lo vamos viendo en los informes que vemos, todos a la baja y protestas en países como Francia, para que no nos compren vino, arrancando más de 8000 hectáreas de Burdeos, y con todos los mercados mundiales a la baja.
Estas son las barajas que tenemos para jugar, quizá no sea tan malo tener esta corta cosecha si nos sirve para aliviar excedentes de cara a otras venideras. Desde luego, como viene sucediendo la climatología va a volver a ser decisiva en la marcha de los mercados.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.