Siempre se ha dicho que a este mercado no hay quien lo domine y quien lo ha intentado ha fracasado, también que no te puedes hacer conjeturas ni vaticinios a corto, medio o largo plazo, porque muchas veces lo que parece seguro y fácil de adivinar, se vuelve a todo lo contrario sin saber por qué. Cuantas veces estábamos seguro de que el vino subiría y ha bajado y al revés, cuando parece que lo normal es que el precio se hunda, comienza a subir. Normalmente, aunque sea a toro pasado se puede saber la causa de una cosa o de otra, otras veces no…

Resulta que hiela en Francia e Italia y de pronto comienzan a subir las pretensiones del precio del vino en España, igual en tintos que en blancos. Lo que hace un par de semanas era desesperación total por vender el vino, tiempos en los que ni llamaba nadie ni nadie se interesaba por el vino, sencillamente porque no le hacía falta, como les he venido informando y como sucede desde hace más de un año, desde que comenzó la pandemia, de pronto y solamente por ese motivo, hay incluso quien ni siquiera te da precio para vender el vino, y simplemente no vende, no pide ningún precio, y quien lo pide ha aumentado la pretensión de precio, tampoco una exageración, pero si entre 10 y 30 céntimos por encima de como estaba, en el caso de los tintos hasta cincuenta céntimos más se pretenden en algunos casos.

Esta es la situación real de cómo está el mercado de vinos al día de hoy por parte del sector vendedor, fuerte, muy fuerte diría yo, animado y al alza.

Ahora pasamos al sector comprador de vinos, que sencillamente dice que no se lo cree, y que si el vino debe subir, lo hará, pero en la próxima campaña, no en esta, que no ve motivo ni causa, y dice que las existencias son enormes, más que ningún año, que en tres meses nos viene otra cosecha que de momento no pinta mal y sobre todo, que no hay ganas ni necesidad de comprar, por lo que esta pretendida subida no la ve respaldada por operaciones en firme que la avalen, aparte de las cuatro necesidades imperiosas de quien ha tenido que comprar y pagar lo que se le pide, pero que no hay una demanda grande que justifique este retraimiento de ventas o esta subida.

Como verán yo ni entro ni salgo, no debo, simplemente expongo las posturas diferentes que veo en el mercado y me reservo, al menos de momento, mi opinión, ya que, en primer lugar, creo que así debo hacerlo y egoístamente, tal y como estamos en estos momentos te puedes equivocar digas una cosa o la otra, ya que veo razones por ambas partes que puede hacer que la pelota al final vaya a un tejado o a otro, o quizá se quede en medio, puede pasar cualquier cosa.

Y mientras esto sucede ves a sindicatos, asociaciones y grupos que, por un lado, se quejan de la pésima situación del mercado del vino, avisando del desplome de precios y de el hundimiento de los mercados y que ven el problema a largo plazo con difícil solución

Si veo un peligro y es que mientras el vino está subiendo, no podemos ir a Europa, incluso a nuestras mismas administraciones pidiendo ayudas, destilaciones, inmovilizaciones y podas en verde ya que es lógico que nos puedan decir que si tenemos un mercado con precios al alza y donde se retraen ventas esperando subidas del precio, por otro lado, estemos pidiendo ayudas. Y luego, si esta subida fuera ficticia, y quedara en nada al final, nos podríamos quedar sin “chicha ni limoná”, es decir, con mercados parados, precios a la baja, existencias a tope y sin ayudas, sería una catástrofe, pero no la descarten, piénsenlo. Europa en cuanto vea una salida, que Francia tiene mermas considerables, Italia también, aunque menos y en España subiendo el vino, y nos digan que qué pedimos y qué queremos cuando es un mercado al que no ven necesidad de intervención alguna.

Como verán, volviendo al titular de este artículo, al mercado del vino no hay quien lo entienda, al menos es difícil de entender, quizá por eso sea tan bonito y sea un reto diario el que se nos propone. De todas formas, les diré que lo que sea creo que será en poco tiempo, es decir, que si la subida se consolida o al final se queda en un quiero y no puedo y vuelve a la pesadez que ha estado teniendo este último año, lo sabremos en pocos días, alguna semana todo lo más, no creo que la incertidumbre dure mucho.

Termino haciendo un pequeño comentario de la viña y el campo. Los peligros de helada se pueden dar por terminados y no han causado apenas daños, al menos en el computo total de cosecha. El campo tiene en estos momentos humedad es suficiente, la brotación se está produciendo con normalidad y la muestra viene, en general normal o ligeramente alta. La floración comenzará en breves días, como es normal todo esto va por zonas de más cálidas a más frías. Y ahora tenemos que estar atentos, como cada año, a posibles enfermedades criptogámicas, por la humedad y temperaturas aun suaves que tenemos. Manchas de mildiu ya se han visto en las zonas más endémicas de esta enfermedad y han comenzado los tratamientos, en el resto aún no hay nada y de momento el peligro no es grande, pero hay que seguir atentos

¡¡¡Cuídense!!! Y ya saben, promocionemos el vino… Todos juntos

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