
Llegamos al final de la campaña, una campaña, que, como digo en el título, ha pasado sin pena ni gloria, no será de las que se recuerden a lo largo de los años. Una campaña que podíamos calificar prácticamente de plana, sin movilidad apenas y donde los precios de los vinos, mal que bien se han ido manteniendo a lo largo de los meses para ir poco a poco cediendo, un inicio de vendimia donde ya se preveían los problemas de los vinos tintos que empezaron dados de la mano al del blanco, precios de blancos fermentación controlada que comenzaron sobre 3,60 euros Hº. A raíz de la primavera y el problema de la sequía remontaron algo ya que los tintos estaban a 2,50-2,70, y blancos a 3,30, para, ahora, terminando la campaña volver los blancos F.C. a operarse sobre los 3,50 y los tintos vuelven a caer a 2,50-2,70. Como verán sin apenas movimiento digno de resaltar.
Haciendo memoria, y como cada año sucede, al comenzar la campaña, allá por el 1 de agosto de 2022, había “gritos desesperados” de lo corta que sería la cosecha, un 20, 30, 50% menos eran cifras comunes que se oían por doquier, reclamando unos precios elevados de las uvas. Yo les decía que un 30% menos de cosecha sobre 40 millones que tuvimos la anterior, era producir 28 millones, cosa imposible, aun así, hacían oídos sordos. Como siempre, y por no dar más vueltas estos “errores planificados” tuvieron que callar. Hemos tenido una cosecha un 3% mayor que la anterior.
Dato significativo, y que muchos me dicen que harán lo mismo esta campaña, es el rechazo para comprar uvas tintas de baja calidad, prácticamente a ningún precio. Así, una de las firmas mayores compradoras de uva de España, puso un precio de uva tinta de menos calidad que era prácticamente lo mismo que si decía que no compraba uva. El tiempo le ha dado la razón, por la marcha que han tenido los tintos este año. Hubo muchas bodegas también que recortaron sus compras y elevaron el nivel mínimo de calidad exigido para comprarlas. Este ejemplo, según me comentan, este año se va a seguir por muchas más bodegas.
Por significativo debo comentar esta circunstancias del vuelco de consumo, y por tanto de compras, que ha tenido el vino blanco por el tinto, creo que, por primera vez en la historia, los precios del tinto han estado significativamente más bajos que los blancos. El consumo a nivel mundial de blancos ha crecido en detrimento de los vinos tintos. Tendencia que en esta campaña se ha acentuado y que parece ser que ha venido para, al menos de momento, quedarse.
Las exportaciones de vino han tenido su cara y su cruz, el precio del vino se ha elevado, y el montante económico de nuestros vinos exportados ha crecido de una manera notable podríamos calificarla, para como están las cosas. Eso bien, este incremento de valor se ha traducido en una bajada de volumen también significativa ya que, por la marcha que llevamos, creo que superaremos escasamente los 20 millones de hl. en la campaña, cantidad muy baja para lo que estábamos logrando, sobre todo antes de la pandemia, es de esperar que esta tendencia pueda ir mejorando y cambiando a la vez que los costes de transportes y consumibles se van moderando, esperemos que sea así.
Consumo interno en España, bajo, a lo largo de la campaña ha ido bajando, aunque a finales parece que esta tendencia se está frenando y nos hemos estabilizado en más o menos 9,7 millones de hl. aún nos queda para recuperar los más de 11 que logramos justo antes también de la pandemia.
En cuanto a existencias, terminaremos más o menos con las mismas existencias de vino que teníamos en las mismas fechas del año pasado. Tras dos años de cosechas cortas no hemos sido capaces de bajar significativamente el volumen de existencias que tenemos, dato este muy significativo y causa que nos confirma el estado del comercio de vinos.
Todo esto que les comento no es problema de España, todos los países productores y exportadores tienen el mismo problema, Francia, Italia, como principales, como España, padecen lo mismo en mayor o menos medida. De hecho, esta misma semana la Comisión Europea nos ha avanzado que espera que al término de la campaña, es decir, la semana que viene, la Unión Europea tendrá unos excedentes totales superiores a 171 millones de hl. podríamos decir que algo más de una cosecha, y que han aumentado con respecto al año pasado
Resumiendo, hemos pasado una campaña en la que la falta de una comercialización fluida ha sido la norma de cada día. Al bajar las ventas, es normal que bajen las compras y la incertidumbre ha sido la pauta a la hora de comercializar vinos. El sector comprador, industrial, embotellador, no sabe cuándo ni cuánto va a vender sus vinos, por tanto, a la hora de comprar ha sido muy precavido, entre esto y el incremento de la financiación y exigencias de pago rápido, han hecho que a la hora de comprar se haga de poca cantidad y a corto plazo, lo imprescindible para pasar las próximas semanas y nada más, no se han hecho apenas operaciones a largo plazo, de retirada en toda la campaña.
Por tanto, campaña sin pena ni gloria, mejor se diría que con más pena que gloria, ya que, en su conjunto, no ha sido una buena campaña para nadie. Esperemos que la próxima sea diferente y mejor, la semana que viene lo comentaremos…
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. SIEMPRE MEJOR CON VINO.