
Al finalizar el mes de enero pasamos el ecuador de la campaña actual, seis meses sobre doce ya han pasado y quizá sea la hora de ver lo que ha sido hasta aquí y lo que nos puede esperar desde ahora hasta que termine la campaña, una campaña que, como ya les comente, parece una montaña rusa, aunque los picos y valles no sean tan acusados, y sean más bien suaves, pero subidas y bajadas, al fin y al cabo. Y es que, a 1 de agosto, día de partida de la campaña, y hablando de los vinos blancos, los podíamos situar entre los 5 y 5,30 euros hectógrado de media. Al comenzar la vendimia y den los primeros tiempos de ella, los precios bajaron algo, podemos decir que sobre 4,80. Esto duró muy poco y volvieron a incrementarse a los precios anteriores, incluso había quien pedía aún más. Las aguas se calmaron algo y, en estos momentos, podemos decir que los precios han vuelto a bajar algo y a mantenerse sobre 4,80 de media, habiendo contraofertas a la baja.
Comercialmente hablando y, como es normal, ha pasado algo parecido, en vinos blancos, recién terminada la vendimia hubo un verdadero desaforo por adquirir blancos, de ahí la subida de precios, y es que los blancos se buscaban y se pagaban, se han estado vendiendo muy bien, aunque ahora estén algo frenados
En tintos ha pasado algo parecido, pero a un precio más bajo, cotizándose hoy el tinto normal, comercial, entre 3,30 y 3,50, pero con problemas de comercialización.
Se confirma la presencia mayor de los blancos frente a los tintos que quizá haya llegado para quedarse, o no, pero que, de momento es una realidad. Blancos, rosados y espumosos son la tendencia en el consumo en detrimento de los tintos, y esto lo nota el mercado, tanto nacional, como internacionalmente.
En estos momentos los mercados los podemos calificar como más o menos estables, pero con una operatividad mucho mejor y con los precios, si no totalmente a la baja, si con contraofertas fuertes que tiran de ellos hacia abajo, ya veremos si se consigue o no.
Quiero resaltar que hay vinos, hay que decirlo, que dejan mucho de desear en cuanto a calidades se refiere. Este año hemos tenido graduaciones muy bajas, maduraciones que no llegaban a buen término y que han dado una cantidad de vinos que no tienen la calidad deseada y que están influyendo a la hora de vender y exportar estos vinos. De aquí en adelante, cuando, además, suban las temperaturas, este problema se puede agudizar hay que estar pendientes de esto.
Y tenemos que hablar del futuro en los próximos seis meses hasta que acabe la campaña. Sabemos que de siempre y quizá más en los últimos años, la climatología ha sido decisiva, creo que esto seguirá influyendo decisivamente en los mercados, ante las muy bajas cosechas que estamos teniendo y dependerá enormemente del futuro de la próxima conforme vayan pasado los meses, en cuanto a lluvias y pronósticos de vendimias próximos.
Pero haciendo esta salvedad, que, indudablemente, es decisiva, y dadas condiciones normales, tal y como ahora está el mercado, si no hay cosas que les afecten de una manera io de otra, yo veo una campaña con precios estables o ligeramente a la baja (como digo dependerá del tiempo) Como siempre digo para analizar a grandes rasgos hay que ver las posibilidades que hay de que el vino suba, no veo muchas, y si es así, pues que se mantenga o baje es lo más normal. Ya digo que estos pronósticos, que no me gusta mucho hacer, es visto hoy en día y que puede cambiar rápidamente.
Pueden influirnos también, en el ámbito de las exportaciones, la calidad que les comento antes. Pero también el que, por ejemplo, nos ponga EE.UU. aranceles y dificulten las exportaciones de un mercado tan interesante para España y que está en franco crecimiento. La economía mundial también puede influir, como es normal, últimamente las exportaciones nos han bajado, aunque los precios hayan subido y quizá precisamente por ello, a más precio, menos volumen, es algo normal.
No todo es pesimismo, ya que, igual que les digo lo anterior, también puede pasar lo contrario. Hay que tener en cuenta que teneos una cosecha muy corta tras otra más corta aún. Cosecha que en otros años harían subir el vino mucho. Digo esto porque, a pesar de todo, no veo unos grandes problemas a la hora de comercializar el vino que tenemos y que, a poco que ocurra cualquier cosa favorable, lo que les digo antes puede darse la vuelta y que vuelvan las subidas.
Por tanto, vamos a estar atentos, puede ocurrir cualquier cosa y que puedan afectar en un sentido o en otro. A la marcha de nuestro comercio.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.
Javier Sánchez-Migallón Royo