
Cuando quedan menos de quince días para que termine esta campaña, que tendremos que analizar próximamente. Las vendimias están a punto de comenzar en muchos sitios, de hecho, ya ha comenzado en las islas Canarias, pero en la península el adelanto es generalizado, las uvas tintas han comenzado el envero cambiando de color, las blancas más adelantadas igual, y se espera que entre los últimos días de julio y los primeros de agosto se comience a vendimiar en muchas zonas, empezando por las variedades más adelantadas, la chardonnay, moscatel grano menudo, etc.
Esto, aun siendo así, es normal con un tiempo que hemos tenido caluroso desde abril, que ha adelantado mucho la maduración de la uva. Ya veremos si en esta semana próxima, que dan un calor extremo en zonas de centro de España, no repercuta en la vendimia.
Hay que empezar hablando de las previsiones de cosecha. No seré yo quien de un dato ya que es muy difícil, cada año más, pero si diré que, hoy en día, y repito que es hablando de ahora mismo, las presiones de cosecha son más que buenas y generalizadas en toda España. Miren, he visto noticias, por ejemplo, en Andalucía que el año pasado sufrió enormemente por el mildiu, que esperan, literalmente un “COSECHON”, tanto Jerez, como Huelva, Montilla esperan, también lo he leído, la cosecha del siglo.

Esto lo podemos trasladar tanto a Mancha, Extremadura, Levante, y en general en toda España, si no la cosecha del siglo, si les digo que, de momento se espera una muy buena cosecha para este año.
Esto lo tomamos con alfileres a expensas de ver la climatología, si en los quince o veinte días el calor castigara bastante se reduciría, pero si, por otra circunstancia lloviera, se acrecentaría enormemente. Lo que, si puedo decir, sin riesgo, opino, a equivocarme, es que vamos a tener más cosecha que la pasada vendimia. Lo que hay que esperar es cuanta más cosecha tendremos, ya que en función de esto las previsiones comerciales de campaña pueden y deben variar enormemente.
No sé si que haya mucha cosecha es bueno o malo, según se mire. Pero dadas las circunstancias de mercado que tenemos casi me da miedo lo que se nos viene encima, una cosecha grande haría prácticamente imposible comercializar nuestros vinos y esto nos va a causar muchos problemas de precios y ventas la próxima campaña.
Por otro lado, viene el problema de la agricultores. Ya me han llegado noticias de que hay zonas en las que se ha avisado al agricultor que no les van a tomar uvas por tener excedentes en bodegas, o que van a recortar cantidades. Esto es muy grave, el que se pueda quedar uva en el campo por falta de compradores es denigrante para todos, es un fracaso del sistema que tenemos, pero es la cruel realidad.
No hablemos del precio de la uva. Por un lado, tenemos el coste de producción, con la subida de todo lo relacionado con la crianza de las uvas, carburantes, fertilizantes, energía, etc. Es cierto que ha subido bastante, hay que reconocerlo.
Sobre esto está el precio que se le ponga por parte de los elaboradores, también me comentan no pocos, que pueden estar de acuerdo en que el coste sea el que dicen, no tienen porqué negarlo, pero hay que reconocer también que ese precio no lo pueden pagar a sabiendas de que luego no lo recogerán a la hora de vender el vino y prefieren no comprar antes que arruinarse, o poner un precio, que por mucho que se proteste, sea el que a ellos les pueda servir para defender su producto elaborado.
También pensar en que los bancos están cortando el crédito a bodegas, y el pago obligatorio a 30 días va a traer a mucha gente de cabeza si no tienen una financiación bancaria, lo que también les puede llevar a recortar compras o precios.
En resumidas cuentas y como pueden ir viendo, la polémica está servida y es segura. Mucho me temo que las protestas van a ser grandes. Ya veremos como termina esto, pero vaticino una vendimia caliente, muy caliente, y no solo por las temperaturas climáticas…. Ya veremos, pero, como título, me da miedo…
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.
Javier Sánchez-Migallón Royo