• Dominio D’Echauz conserva, custodia y estudia la mayor colección de biotipos de vid del mundo. Su objetivo es difundir la cultura de los biotipos, demostrando que preservar el patrimonio genético adaptado a cada zona es crucial para obtener tipicidad en los vinos de calidad. 
  • Este gran museo al aire libre en la Ribera del Duero soriana, con más de 16.000 biotipos diferentes plantados en 130 hectáreas de viñedo, es fruto del proyecto de recuperación Basajaun, inspirado desde el vivero Vitis Navarra, que ahora lidera Rafa García, cuarta generación de viveristas. 

Echauz (Soria). Abril de 2025- Situado en un entorno natural realmente excepcional, en el corazón de la Ribera del Duero soriana, Dominio D’Echauz es una impresionante finca de 787 hectáreas que atesora, en sus 130 hectáreas dedicadas al viñedo, la mayor colección de biotipos de vid del mundo. 2 

El origen de este “museo” al aire libre de biotipos es el proyecto de recuperación Basajaun, impulsado por Vitis Navarra, el vivero de la familia García-Baigorri, que desde hace más de 25 años lidera Rafa García, la cuarta generación. Tras una labor de recopilación, investigación, selección y recuperación de biotipos realizada desde hace dos décadas, todo ese trabajo se ha materializa en esta finca. 

Dominio D’Echauz conserva, custodia y estudia, tanto a nivel agronómico como enológico, valiosísimo material genético para preservar el futuro de la vitivinicultura española. Cuenta con un catálogo con decenas de colecciones, con más de 16.000 biotipos diferentes de vid; y la cifra promete seguir en aumento, llegando a los 20.000 en el corto plazo, gracias a los continuos trabajos de prospección. 

Un arca de Noé donde se recopilan diversidad de clones, selecciones masales y variedades recuperadas, en zonas vitivinícolas de toda España: Rioja, Ribera del Duero, Priorat, Penedés, Navarra, Cariñena, Monterrei, Marco de Jerez o Sierra de Gredos, entre otros. 

Difundir la cultura de los biotipos 

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sector vitivinícola en su futuro inmediato es preservar la diversidad local, para poder expresar la tipicidad de cada zona, y evitar la erosión de material genético, para hacer frente a nuevas enfermedades y a los efectos del cambio climático. 3 

De ahí la importancia de la conservación de biotipos: “Tras milenios aplicando reproducción asexual en las vides, su forma de adaptarse al entorno, al no generarse hibridación, es por mutación con pequeños cambios en el ADN. Cambios provocados por la radiación ultravioleta y el estrés, en un proceso de adaptación al clima y al territorio, desarrollando así una serie de caracteres externos, morfológicos y estructurales propios. Son mutaciones naturales espontáneas que se transmitirán a cada nueva planta. Cuando estas variaciones alcanzan un cambio morfológico y genético reseñable se habla de un biotipo concreto. Así, un biotipo es el conjunto de plantas que comparten un genotipo, es decir, un conjunto de características genéticas” aclara Rafa. 

Ante la amenaza de la pérdida de material genético, Dominio D’Echauz custodia la mayor colección de biotipos de vid del mundo (más de 16.000), en un compromiso claro por desarrollar una viticultura de preservación de la diversidad genética, tanto de las variedades españolas como de sus diversos biotipos. Esperan impulsar una mejor utilización de la biodiversidad vitícola mediante la conservación, estudio y reproducción de estos biotipos e inspirar a otros colegas del sector, viticultores y productores de material vegetal a preservar el valioso y único patrimonio de las vides españolas. “Nos consideramos guardianes de una biodiversidad milenaria, y con el deber de preservar y transmitir la grandeza del patrimonio vitícola español”, explica Rafa García. Y continúa “no entendemos una viticultura premium sin hablar de biotipos locales adaptados al terruño”. 

Dominio D’Echauz, como consecuencia de esa actividad de preservación, elabora vinos bajo la marca homónima, para que los consumidores puedan apreciar la diversidad del material vegetal español recuperado. Pero también elaborará pequeñas vinificaciones dentro de la gama “Colección Basajaun” para embotellar, cada año, diferentes biotipos, variedades recuperadas o selecciones masales, con el objetivo de difundir la cultura de los biotipos, demostrando que la conservación de este material vegetal local es una pieza clave para obtener vinos de calidad, poniendo en valor la tipicidad que aporta. 

Además, en colaboración con el vivero de la familia, Vitis Navarra, y otras reconocidas instituciones del sector, lideran y desarrollan distintos proyectos de investigación. Junto a la conservación y caracterización de material vegetal histórico, Dominio D’Echauz apuesta por el ensayo y estudio de prácticas vitícolas respetuosas con el medio ambiente, que contribuyan a la adaptación a las nuevas condiciones climáticas a las que se enfrenta la viticultura mediterránea. 4 

Dominio D’Echauz 

Echauz es un dominio, tomando el significado francés de “domaine”, localizado en Zayas de Báscones (Soria) que abarca 787 hectáreas, de las cuales 130 están plantadas con viñedo. Un enclave excepcional donde las viñas comparten ecosistema con otros cultivos y con una importante masa forestal, que ocupa 300 hectáreas. Esta ubicación fascinó desde el primer momento a Rafa García, cuarta generación al frente de la empresa familiar Vitis Navarra, que ya cuenta con el relevo asegurado en sus hijos, completamente involucrados en el proyecto. 

Está situado en la zona más nororiental de Ribera del Duero, con un clima continental extremo y una altitud que oscila entre los 940 y los 1.002 metros. Estas condiciones aportan una gran sanidad vegetal al viñedo, aunque aumentan también el riesgo de heladas y fuertes tormentas, exigiendo la práctica de una viticultura de precisión respetuosa con su entorno. 

La gran diversidad de suelos y orientaciones con las que cuenta permite estudiar y caracterizar el comportamiento del gran abanico de material vegetal del que dispone. Así, por ejemplo, la ladera sur, que está más protegida de las bajas temperaturas, alberga las colecciones de variedades de ciclo más largo de maduración. Por otro lado, las orientaciones predominantes norte y noroeste, plantadas en vaso clásico soriano, cuentan con variedades históricas españolas como el tempranillo, la garnacha o el albillo mayor. 

La finca está plantada mayoritariamente mediante el diseño Keyline o de Línea Clave, un sistema que favorece la regeneración de la tierra, disminuyendo la erosión al mismo tiempo que permite la captación y aprovechamiento del agua. 

Susana Molina 

Móvil +34 662 37 55 74 

susana@mahala.es 

www.mahalawine.es 

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