HOY 25 DE ENERO COMIENZA LA PARADOJA INVERNAL DE SU VINO DULCE

  • Los racimos deshidratados de Tempranillo, Graciano, Garnacha y Mazuelo, que penden literalmente de un hilo, han sido recolectados hoy 25 de enero. Desde primeras horas de la mañana, cuando el termómetro marcaba de mínima 0º y el viento del noroeste soplaba a una media de 13 km/hora, una cuadrilla de 30 vendimiadores ha llevado a cabo esta cuidadosa vendimia tardía en la que las uvas tienen un peso que, dependiendo de la variedad, oscila entre el 20% y el 40 % del original.
  • Si bien esta recogida manual tiene lugar entre los meses de diciembre y enero, dependiendo del estado de la uva y de las inclemencias del tiempo, la vendimia de este año ha sido una de las más tardías en la historia de Bodegas Vivanco. Esta estampa atípica ha tenido lugar en la Finca El Cantillo, en los viñedos aún nevados que protege la Sierra de Cantabria y que rodean la Bodega y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino.
  • Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno, un delicioso vino de edición limitada muy codiciada en el mercado, recupera la tradición de los vinos supurados riojanos. Elaborado con un 40% de Garnacha, un 40% de Mazuelo y un 10% de Graciano y Tempranillo. Un guiño al pasado, a la época en la que los viticultores guardaban en los altillos de las casas las uvas que consumían pasificadas en Navidad. Los racimos sobrantes se prensaban y se sometían a un proceso de fermentación.
  • Tras 14 meses en barricas de roble francés, Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno incrementa su complejidad durante el afinamiento en botella, que se prolonga seis meses. Destaca por sus aromas intensos y muy agradables a frutas escarchadas, orejones de melocotón, naranja confitada y dulce de membrillo, todo rodeado de elegantes notas florales y cacao. En boca es sensual, delicado, con un fino dulzor frutal muy fresco e integrado, que lo convierten en un vino largo, sabroso y placentero. Es ideal para disfrutar con la compañía de quesos fuertes, foie, mariscos fríos y todo tipo de tartas, dulces y frutas de temporada. 

25 de enero de 2023. Briones, La Rioja. Bajo un cielo plomizo, un viento del noroeste que se deslizaba a un promedio de 13 km por hora y una temperatura que ha oscilado entre los 0º de mínima y los 5º de máxima, la estampa de la vendimia de invierno en la Finca el Cantillo (un nombre que homenajea a los cantos rodados del viñedo que tan bien conservan el calor durante las noches de verano) se ha repetido un año más. Paradójicamente, si las altas temperaturas del estío obligaron a adelantar la fecha de la recolección, esta vendimia invernal, con restos de nieve en el viñedo, ha sido una de las más tardías de la historia de Bodegas Vivanco. El 25 de enero ha sido el día elegido para esta minuciosa tarea en la que el tiempo debe ser el adecuado: lejos de las borrascas que mojarían el fruto y afectarían al vino, ajeno a los vendavales que, sin pudor, arrojarían los frutos deshidratados al suelo, tal y como ocurrió en el pasado con una ciclogénesis.

Las matemáticas de este Dulce de Invierno

A meses de distancia del calor del verano o del tapiz cromático de la viña en otoño, la vendimia tardía necesita de la armonía del invierno. El frío, los cielos rasos y las brumas fantasmagóricas (y bonitas) tan características de esta parte de La Rioja Alta, son los ingredientes necesarios para este vino icónico de Bodegas Vivanco.  De hecho, las neblinas matutinas, gracias a la proximidad del río Ebro, sumadas al buen drenaje del suelo y al viento frío y seco del Cierzo, dan como resultado el desarrollo lento de la podredumbre noble (hongo Botrytis cinerea) en las uvas, lo que aumenta su complejidad aromática, concentración en azúcares y acidez del futuro vino.

Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno es una de las apuestas de Rafael Vivanco, enólogo de Bodegas Vivanco, que desde 2009 volvió la vista al pasado para rescatar los casi desaparecidos vinos dulces tradicionales riojanos. De la nostalgia, de ese ayer que tanto nos enseña, del amor enraizado en la tierra, nace este vino de guarda, naturalmente dulce, cuyo sabor delicado, elegante y personal no precisa ni de alcohol, ni de azúcares añadidos. Cada sorbo de este vino dulce recuerda la época en la que los viticultores guardaban parte de las uvas en los altos de sus casas. Para que pudieran ser consumidas en Navidad, se reservaban los frutos más maduros, con los granos más sueltos que, tras varios meses, se deshidratabanLas uvas se comían como pasas y los racimos sobrantes se prensaban y se sometían a un proceso de fermentación en garrafones u otros recipientes. Después de varios meses, se obtenía un vino con un elevado contenido en azúcar residual. Dulce y fresco, debido a la acidez que conservaba, se convertía en la bebida de postre de los días festivos o como vino medicinal, debido a su alto valor como reconstituyente.

La investigación llevada a cabo por Rafael Vivanco y su equipo a lo largo de estos años, añade a la sabiduría de antaño la innovación del presente, el conocimiento de las condiciones microclimáticas y edafológicas propias del viñedo de Finca El Cantillo en Briones y el comportamiento de cada variedad. De hecho, una de las curiosidades que arroja esta vendimia tardía es el peso que, con el paso del tiempo, va perdiendo cada tipo de uva. En el caso del Tempranillo y del Graciano, se reduce en un 75% y, en cuanto a la Garnacha y el Mazuelo, la merma supone un 60%. A ello habría que sumarle el escaso rendimiento del jugo. Las matemáticas, por tanto, no fallan en la viña: con respecto a otros vinos de Bodegas Vivanco, para elaborar Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno se debe multiplicar por diez la uva necesaria. El resultado de este vino de guarda, que se presenta en una edición limitada que no supera las 2000 botellas de 37,5 cl., es sorprendente. Complejo en nariz y sabroso en boca, se agradece poder disfrutarlo cada día del año y, cómo no, en una velada de Navidad o junto a un Roscón de Reyes el 6 de enero.

Sobre Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno

Esta vendimia manual tardía de invierno, es el inicio de un proceso que culminará en una nueva añada de Colección Vivanco 4 Varietales Dulce de Invierno. Cada una de las cuatro variedades de uva que conforman este particular coupage se recolectan por separado. Los frutos botritizados, con rendimientos ínfimos debido a la deshidratación (la característica que marcará su personalidad), se colocan en pequeñas cajas de 10 kilogramos. Tras un suave y largo prensado se obtiene un mosto que fermentará durante un mes y medio en barrica de roble francés. Después, el vino reposa doce meses en barricas del mismo roble, de diferentes tonelerías, tostados y orígenes. Cada uno de los vinos permanece con sus lías finas hasta su embotellado. Tras bâtonnage periódicos en los primeros meses, los vinos se afinan durante casi un año en botellero, donde ganan complejidad, como sucede con otros vinos dulces famosos en todo el mundo como los de Sauternes, en Burdeos (Francia), y los Tokay de Hungría.

De color anaranjado pálido, limpio y brillante, presenta aromas intensos y muy agradables a frutas escarchadas, orejones de melocotón, naranja confitada y dulce de membrillo, todo rodeado de elegantes notas florales y cacao. En boca es sensual, delicado, con un fino dulzor frutal muy fresco e integrado, que lo convierten en un vino largo, sabroso y placentero.

Para disfrutarlo en toda su plenitud, se recomienda servirlo y degustarlo entre 10 y 12 °C. A esa temperatura despliega su pleno equilibrio de aromas, su fino dulzor y su frescura. Es un vino ideal para disfrutar como aperitivo, solo, o junto a foie gras o quesos fuertes (roquefort, cabrales…). Sorprende con mariscos fríos, como ostras o bogavantes, y es un gran acompañante como vino de postre con todo tipo de tartas, dulces y frutas de temporada. También se recomienda como vino de sobremesa en torno a una agradable conversación. En Navidad. Y siempre.

¿QUÉ ES VIVANCO?

Vivanco es su origen familiar. En 2004, la FAMILIA VIVANCO decidió hacer realidad en Briones, La Rioja, el sueño de toda una vida de entusiasmo y dedicación: compartir con el mundo su pasión por la Cultura del Vino. Con un origen humilde desde el viñedo, el vino ha sido el eje vital de la familia durante cuatro generaciones y 100 años de trabajo y compromiso. Con un espíritu pionero y una ilusión sin límites, era el momento de compartir esta vocación devolviéndole al vino todo lo que el vino les había dado.

Vivanco es mucho más que vino. Una BODEGA donde se entiende el vino desde una visión exigente, dinámica y actual. Un proyecto enológico contemporáneo con unos vinos diferentes y singulares, procedentes de los viñedos de la familia. La expresión auténtica de una tierra repleta de curiosidades.

Vivanco es mucho más que Cultura. Una FUNDACIÓN donde el pasado y el presente se hacen uno. Un apasionante viaje a través del conocimiento y la historia, con un Museo único donde se descubre la esencia del vino desde la experiencia, sensibilidad e innovación.

Vivanco es mucho más que Experiencias. Vivanco quiere transportar al amante del vino a un nuevo universo de sensaciones donde el mismo vino toma todo el protagonismo. Una nueva forma de ENOTURISMO con más de 9.000 m² de emociones y actividades alrededor de la cultura, el arte, la gastronomía, el sabor y la diversión. El punto de encuentro entre conocimiento y disfrute del vino.

Hoy Vivanco entiende el vino como una forma de vida desde una perspectiva innovadora y llena de energía ofreciendo una experiencia única y exclusiva en torno a la Cultura del Vino. Bodega, Fundación y Experiencias son el fiel reflejo del compromiso de la Familia Vivanco para “devolverle al vino lo que el vino les ha dado”.

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