En estos días, vemos, oímos, que, por parte de muchas regiones, comunidades y zonas vitivinícolas, se está pidiendo, por un lado, el arranque de viñedos pagado y destilaciones para quitar vino de los mercados. Quiero resaltar una cosa y es que, si hace unos años esta petición se hacía principalmente por zonas productoras y con grandes cantidades de graneles, tano en blanco como en tinto, ahora observo que se pide por parte de zonas tradicionalmente sin graneles y con toda la comercialización en vinos embotellados. Lo pide Rioja, se pide en zonas de Galicia. No se pide, de momento al menos, en Mancha o Extremadura, por ejemplo, o al menos no con la misma fuerza, algo inaudito en otros tiempos, como les digo.

Y es que esta crisis, que ya les comentaba semanas pasada que no es por sobreproducción, sino por falta de consumo, afecta a quien nunca había afectado, al menos de manera tan contundente, y vemos que zonas donde siempre estaba clara la comercialización en embotellados y sin muchos problemas, ven que ahora están muy afectadas por la bajada de consumo, y si, piden arranque subvencionado, pero no solo en España, Burdeos, quizá la denominación de vino con más nombre en el mundo entero, está pidiendo arranque a gritos y con urgencia, de hecho se están levantando y se van a levantar miles de hectáreas de viñedo de Burdeos, esto se está extendiendo a Coñac, por ejemplo. Y ni Italia, ni Alemania, en nuestro entorno, pero Argentina, Chile, Australia en el ámbito mundial están sufriendo estas mismas circunstancias.

Voy al grano del título de este artículo, y es el miedo, o la preocupación que sobrevuela en el sector de que algún año podamos tener una cosecha mayor, por ejemplo, de 40 a 45 millones de hl. cantidad esta totalmente posible, nuestro potencial es ese y más aún. Creo que, si no se toman medidas drásticas antes para no llegar a eso, el problema se va a crecentar y entonces, ya no valdrán arranques o destilaciones, a no ser que sean masivas, para atajar el problema. Podemos llegar no solo a no poder comercializarlo, sino a no poder hacerlo a ningún precio, por más que baje el precio del vino.

Lo vengo diciendo, aunque sea pesado, desde hace tiempo, creo que es mi obligación plantearlo y decirlo. No es que yo sea el iluminado que lo sabe, esto lo sabe todo el mundo, pero yo tengo la voz para difundirlo. Ustedes imagínense este año, tal y como está en estos momentos, con una cosecha, en lugar de 32,9 millones de hl, de 44 millones, que no es exagerada y es totalmente posible. ¿Cómo estaría ahora mismo el vino? ¿A qué precios habría que pagar las uvas? ¿Cuánto nos sobraría? Son preguntas fáciles de contestar por cualquiera, no les voy a dar la respuesta concreta ya que todos lo sabemos. Un desastre total.

Y si lo sabemos lo que tenemos que hacer y no se está haciendo de manera contundente es tomar medidas desde ya. Miren, me parece estupendo que se potencie el vino 0,0, hay que seguir en ello para conseguir esto y que realmente sepa a vino. Me parece más que fenomenal que se busquen alternativas con productos basados en vino, espumosos, Frizzantes, etc. Todo esto está fenomenal y hay que potenciarlo. Pero… ¿Mientras tanto qué? Con todas estas medidas desde la Unión Europea, desde asociaciones privadas y públicas, que, como les digo las apoyo totalmente y creo que son buenas, sí, pero si este septiembre vendimiáramos 44 millones de hl. ¿Estaría solucionado el problema con esto? NO, ¡¡rotundamente no ¡!. Por tanto, hay que tomar otra serie de medidas que sirvan para solucionar el verdadero problema.

Y, sintiéndolo mucho, creo que, desde arriba, ustedes ya saben, no se están dando cuenta.

Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.

Javier Sánchez-Migallón Royo

Comparte en tus redes sociales:

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *