En los últimos meses hemos sido testigos de una montaña rusa de emociones, todo comenzó con la cancelación del congreso anual de la ACE-CEEC, junto con la noche de enología. Después, el resto de los eventos se pospusieron, casi toda la agenda vitivinícola, para poner fin a la cancelación de muchos de ellos.


Vivimos tiempos excepcionales y nuestro sector ha visto más afectado que beneficiado. Intentaremos ser positivos y empezar con la parte buena: hemos digitalizado, las redes han eliminado el vino en lugar de humo. Como sector primario, nos hemos visto obligados a ponernos las baterías con la tecnología. Hemos tomado la parte más cariñosa, nos hemos ayudado mutuamente y hemos trasladado la agenda del vino a las redes, hemos vendido en Internet y nos hemos sentido cerca a pesar de estar confinados.

Sin embargo, no podemos obviar la parte que afecta a las bodegas y a la viticultura. Las repercusiones de la crisis del coronavirus se deben principalmente a la detención en el sector de la restauración, junto con la dificultad de las exportaciones y la caída del turismo.

Desde ACE-CEEC hemos querido hacer un pequeño análisis de la situación, hablando con algunos de nuestros miembros asociados y/o colegiados para ver cuáles han experimentado las experiencias, cómo han afectado a esta crisis y cuál es su mirada para el futuro.

Una crisis llena de incertidumbres, preocupaciones y adaptación constante

Esta pandemia nos ha tomado a todos por sorpresa y la capacidad de adaptación ha sido la clave para mantener la calma y avanzar. Mireia Torres, de la bodega Jean Leon, explica que la crisis sanitaria se ha convertido en un grave problema para la bodega y que han encontrado en el comercio de un día a otro. Josep Anton Llaquet de Bodegas Unión recuerda los problemas que se produjeron por sorpresa y tomó decisiones y medidas de seguridad en toda la empresa para evitar infecciones y conteos de un día a otro.

Por otro lado, Carme Casacuberta de Vinyes D’olivardots explica que al ser una pequeña bodega con pocos trabajadores. Ha sido fácil seguir trabajando y organizándonos en diferentes trabajos (bodega y viñedos) llevando a cabo las medidas de seguridad sanitaria recomendadas. ‘ Cásar Torrijos se suma a la bodega Buil & Gine han vivido con varias sensaciones, ‘ primero con sorpresa, un día al otro no pudimos ir a trabajar y todo se detuvo, luego reutilizando e impulsando el camino al trabajo y finalmente, con incertidumbre y preocupación, para ver cómo vamos a afrontar el futuro. ‘ Sin duda la incertidumbre, la preocupación y la adaptación serían las palabras que más se adaptarían a la situación que han vivido entre pequeñas y grandes bodegas, aunque la han vivido desde diferentes perspectivas y necesidades.

La digitalización en el sector es vital para avanzar

Los viticultores, en general, están de acuerdo con la necesidad de digitalización en el sector. El confinamiento los ha obligado a entrar en el mundo y muchos no estaban preparados. Por otro lado sí y como añade Casacubertha ‘ Ya teníamos una tienda en línea, pero hasta ahora no nos dimos cuenta de la importancia que estaba tomando la decisión ahora hace un año y tenerla activa desde el minuto cero en esta situación. ‘ Torrijos comenta que ‘ digitalización, es una ayuda más a la comercialización de nuestros productos, que ahora ha tomado más importancia debido a las circunstancias, tal vez después de este episodio, la gente será más proactiva en la compra ‘ digital ‘.

Como resultado de esta situación, han surgido diferentes iniciativas en las redes sociales para reinventarse, afrontar la lucha contra Covid-19 y al mismo tiempo promocionar los productos. Los enólogos entrevistados coinciden en el hecho de que las ventas online y especialmente, la activación en las redes para dar a conocer el producto y la marca han sido esenciales durante estos meses. En el caso de Vinyes D’olivardots, la realización de directo, a través de redes sociales junto con tiendas de vinos y comunicadores, les ha ayudado a difundir información, participar en todos los actos posibles para dar visibilidad, realizar formaciones o catas de vino’ También dice que hemos reunido y seguimos haciendo paquetes específicos de nuestros productos y también junto con otros productos de proximidad , durante las diferentes semanas para llegar a todo tipo de clientes. ‘

‘ Los mejores meses de enoturismo ya están perdidos ‘

En cuanto a las previsiones para el enoturismo no son las más prometedoras para este 2020, Mireia Torres comenta que ‘planeamos empezar en junio pero este año será muy complicado. En este momento tenemos el personal de CDV con ERTOS. Los mejores meses ya están perdidos. ‘

Carme Casacuberta comenta que esperan poder reanudar parte de su actividad enoturística en julio. Sabemos que hemos perdido buena parte de la temporada pero creo que será cuestión de extenderla al otro lado, para la vendimia y el otoño, aunque para nosotros, que somos una pequeña bodega, supongamos un gran esfuerzo para poder combinarla.

Con lata salvar el vi catalá…

Las exportaciones se han detenido, la industria hotelera se ha cerrado y las ventas han sufrido una disminución. ¿Cuál es la manera de salvar el vino catalán? De las bodegas entrevistadas emergen diferentes puntos de vista para entender la visión desde diferentes perspectivas.

«Honestamente, creemos que el vino catalán estará enfermo bastante tiempo. En este momento nos están ayudando a los consumidores de nuestro país y parece que pronto puede haber la apertura de los mercados de exportación, que ya han superado la enfermedad. ‘ Le explicamos a Cásar Torrijos.

Lo que nos puede salvar del vino catalán es la calidad de nuestros vinos. Esta crisis ha servido entre otros, para que los consumidores conozcan otros vinos que se venden en grandes superficies, y seguramente muchos de estos consumidores se habrán sorprendido por la calidad que suele estar en todos los segmentos de precios, muchos habrán visto que es posible beber vino todos los días, una bebida en las comidas, gracias a los formatos Baginbox. Pero no podemos olvidar que el sector vitivinícola, en general, ya ha venido sufriendo de una crisis importante, que el Covid-19 no ha hecho nada más que desabrarlo aún más. Vinimos de años con mucho vino inmovilizado, con problemas de venta de vino, con problemas defendiendo el precio, etc. Por lo tanto, es necesario hablar con nosotros y llegar a encontrar soluciones para tener precios decentes para nuestros enólogos y para nuestros productos. ‘ Afirma Llaquet.

« Debería prestar más asistencia tanto a los viticultores, a las bodegas, a los restauradores y a los hoteles, ya que las condiciones de apertura y el empleo no serán los mismos. ‘ Mireia Torres dice.

«Debemos confiar en que a partir de ahora y en el futuro aumentaremos las ventas del consumidor en nuestro país, vamos a pasar y pasar por un decapito muy importante pero, poco a poco, volveremos a todos los mercados; Donde ya estábamos y quiénes están en la misma situación que nosotros. ‘ Añade Carme Casacuberta.

El futuro del vino catalán busca la unión del sector para hacer frente a la crisis

La afectación de esta crisis en el futuro del vino catalán sigue siendo incierta, ya que últimamente vivemos todo lo que vivimos. Lo que está claro es que es necesario la unión y el apoyo del sector vitivinícola para encontrar soluciones y continuar con fuerza, y en tales delicados impedimentos y obstáculos no ayudan al mundo del vino. Torrijos considera que «habrá un antes y un después de esta crisis. Pero debemos seguir trabajando y buscando soluciones para avanzar, está claro que la crisis a escala general, arrastrará al sector vitivinícola catalán, como todos los demás sectores. ‘ La mirada puesta desde el mercado mayorista y no desde la pequeña bodega, nos da el Llaquet que espera que esta situación nos ayude a poner más sabiduría en general en el mundo del vino, creo que este mundo es global y lo que pasa en Rioja, La Mancha o Argentina, nos gusta o no, nos afecta en nuestra casa. Tal vez las pequeñas bodegas no tanto, pero al por mayor vino catalán seguro si, por lo tanto, la sabiduría, la calidad y la fuerza. ‘

De todas las opiniones, siempre podemos ver diferentes puntos de vista, como es el caso de Carme Casacuberta que considera que como resultado de esta situación ‘ el vino se reforzará y a largo plazo vemos el aumento de su consumo. ‘ Mireia Torres, por otro lado, comenta que «determinadas medidas como el flejado de crisis, la poda verde, el zumo de molienda (MCR) con uvas, las ayudas a la financiación, una mayor flexibilidad en las campañas de OCM, es algo que puede ayudar pero está claro que estamos en un momento muy complicado y tenemos algunos sectores que no ayudan a ver sólo la aparición del alcohol en el vino. ‘

El ACE-CCEC que vinina el territorio y el consumo de vino catalán

En nombre del ACE-CEEC durante estos meses de alarma, se ha realizado un vídeo colectivo con una parte representativa de los miembros, que ha sido un manifiesto para reclamar el territorio y el consumo de vino catalán. También ha estado compartiendo toda la información de los actos y bodegas de los miembros asociados y/o de las personas colegiadas que acudieron a nosotros, con el fin de ayudar en la difusión de sus novedades o novedades. Hay mucho trabajo por hacer y esperamos que juntos podamos encontrar posibles acciones para reducir los efectos de esta crisis de salud y ayudarles lo mejor de sí mismos.

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