
Da miedo cada vez que salen a la luz nuevos datos, esta semana tanto los españoles, que luego comentaré, como los mundiales, nos enfrentan fríamente a la cruda realidad de la crisis que está pasando el vino en el ámbito mundial. A grandes rasgos solo con decir que las exportaciones bajaron en 2025 un 4,7% hasta 94,8 millones de hl. y que el valor se hundió aún más, hasta el 6,6% y 33.800 millones de euros que significa un 4,4% por debajo de la media delos 5 últimos años. Son datos que se pueden ver en el informe mundial del vino que cada año ofrece la Oficina Internacional del Vino, organismo que reúne a los principales países productores del mundo. Ese dato en cuanto a exportaciones, referente al consumo baja un 2,7% y lo hace de manera sostenida desde, al menos, 2022 y nos sitúa en consumos de 1957, teniendo en cuenta la población mundial que había entonces y la que hay en estos momentos.
Estos datos, que todos vivimos en nuestras carnes y sabemos por lo que nos afecta, solo hacen que confirmar lo que venimos diciendo desde hace mucho tiempo. La OIV, achaca parte de este descenso a los aranceles puestos por Donald Trump a los vinos exportados a los Estados Unidos, pero recalca también la importante caída de demanda en los países productores y comenta también ciertos movimientos en cotizaciones de divisas.
En términos globales el consumo mundial fue de 208 millones de hectolitros, un 14 % menos que en 2018, nueve de los diez principales mercados sufrieron una caída, empezando por Estados Unidos, que tuvo un descenso del 4,3 % a 31,9 millones de hectolitros. Sigue EE.UU. como el primer importador de vinos en el mundo, por un valor de 5.500 millones de euros, pero aun así el descenso fue importante, ni más ni menos que de un 11,6%
En el ámbito mundial los vinos exportados bajan un 2,1% en precio y sitúa una media de 3,56 euros litro.
Les pongo más datos en cursivas sacados del informe:
En Sudamérica, la producción de Argentina disminuyó levemente (1 % a 10,8 millones de hectolitros) pero las exportaciones cayeron mucho más (6,8 % en volumen a 1,9 millones de hectolitros y un 10,3 % en valor a 600 millones de euros).
En Chile, la producción se recortó un 9,9 % a 8,4 millones de hectolitros, el nivel más bajo desde 2007, lo que significa un bajón del 25,9 % respecto a la media quinquenal, que traduce los efectos de la persistente escasez de agua, la creciente variabilidad climática y el deterioro de los mercados de exportación.
De hecho, las ventas de caldos chilenos al exterior cayeron un 9 % en volumen en 2025 a 7,1 millones de hectolitros y un 8 % en valor a 1.400 millones de euros.
Brasil fue también aquí a contracorriente con un alza extraordinaria de la producción del 80,6 % a 2,8 millones de hectolitros, con unas condiciones climáticas muy favorables.
En Europa, hubo descensos marcados en el consumo en los principales mercados: Francia (-3,2 %), Italia (-9,4 %), Alemania (-4,3 %), Reino Unido (-2,4 %), España (-5,2 %) y Rusia (-5,5 % a 8 millones).
Fuera del Viejo Continente, lo más sobresaliente fue el hundimiento de la demanda del 13 % en China, que refleja una contracción continua que lleva en marcha desde 2018.
El contrapunto lo marcaron Portugal, con un incremento del 5,6 %, y sobre todo Brasil, donde el consumo se disparó un 41,9 % para alcanzar su máximo histórico con 4,4 millones de hectolitros.
Por lo que respecta a la producción mundial, en 2025 experimentó una ligera recuperación del 0,6 % con 227 millones de hectolitros respecto a su suelo histórico del ejercicio precedente.
España, que es el tercer productor mundial por detrás de Italia y Francia, sufrió una contracción del 7,7 % a 28,7 millones de hectolitros (un 17 % por debajo de la media quinquenal) en el tercer año consecutivo de sequía y olas de calor que redujeron los rendimientos.
Sus exportaciones cayeron un 2,2 % en volumen a 19,6 millones de hectolitros y un 3,9 % en valor a 3.000 millones de euros.
La producción aumentó ligeramente en Italia, un 0,7 % con 44,4 millones de hectolitros, y se quedó estable en Francia con 36,1 millones, que en cualquier caso es un 16 % inferior a la media de los cinco últimos ejercicios.
Francia, en cualquier caso, siguió siendo el líder por el valor de sus exportaciones de vinos con 11.200 millones de euros, que descendieron (un 3,2 %) como también lo hicieron en volumen (un 2,3 % a 12,5 millones de hectolitros.
Pasamos a los datos españoles correspondientes al mes de marzo, las existencias bajan un 4,4% hasta 37.520610 hl, dato bueno, siempre está bien que las existencias de vino nos bajen, aunque sea principalmente por la mala cosecha que hemos tenido, más que por un incremento de ventas.
Las exportaciones en los 7 primeros meses de campaña bajan un 8,2% y se sitúan en 9.963.084%.
El consumo interno, sigue bajando, esta vez un 4,3% y 9.318.690 hl.
En fin, los malos datos se nos acumulan mes tras mes. Solo queda la esperanza de que cuanto antes lleguemos al fondo, para poder tomar impulso y comenzar a subir. Ojalá sea lo antes posible.
Cuídense mucho y ya saben, PROMOCIONEMOS EL VINO. LA VIDA SIEMPRE MEJOR CON VINO.
Javier Sánchez-Migallón Royo