Las Catas enraizadas evolucionan con un nuevo ciclo de catas monográficas en Pamplona: cada sesión, un pueblo navarro y los vinos que lo representan. San Martín de Unx, el 30 de abril, y Eslava, el 14 de mayo, abren esta nueva etapa del ciclo.

14 de abril de 2026. Pamplona (Navarra)- Las Catas enraizadas dan un paso adelante. Tras el éxito del ciclo «Grandes vinos, grandes personas», que en sus cinco ediciones en La Terraza by Carlos Rodríguez de Pamplona ha colgado el cartel de completo en cada convocatoria, el formato da un nuevo giro con «Grandes vinos, grandes pueblos»: un repertorio de catas monográficas en el que cada sesión se convierte en un viaje a un municipio navarro concreto, de la mano de sus elaboradores y elaboradoras y de los vinos que lo representan como únicos protagonistas.
La primera cita será el 30 de abril con la edición dedicada a San Martín de Unx, uno de los enclaves vitivinícolas más singulares de la Baja Montaña de la D.O. Navarra, conocido por sus viñedos de Garnacha y por una nueva generación de proyectos que están poniendo el nombre del pueblo en el mapa. Participarán María Abete (Bodegas Máximo Abete), Pedro Leunda (Aseginolaza y Leunda), Luis Moya (LMT Wines), Gonzalo Celayeta (Bodegas San Martín) y Sara Valencia (Casa Genara): cinco voces de un mismo territorio que presentarán sus vinos y contarán, en primera persona, qué significa elaborar vino desde ese lugar. El 14 de mayo, Eslava toma el protagonismo. Esta pequeña localidad navarra esconde más de lo que su tamaño sugiere: alberga el yacimiento romano de Santa Criz, considerado la urbe romana más importante del norte peninsular, y una bodega cooperativa, Bodega Eslava, que se ha convertido en el corazón vitivinícola del pueblo y en el espacio donde nacen vinos de proyectos tan distintos como Bodegas y Viñedos
Baja Montaña o el vino que Viña Zorzal elabora desde Corella con su habitual mirada viajera. Rebeca Lecumberri
(Bodega Eslava), Félix Bariáin (Viñedos y Bodegas Baja Montaña) y Xabi Sanz (Viña Zorzal) serán los encargados de descorchar y contar Eslava a través de sus vinos. El nuevo ciclo nace de la convicción de que los pueblos son los verdaderos protagonistas del vino navarro. Su paisaje, su suelo, su cultura e historia colectiva explican lo que hay en la copa mejor que ningún descriptor técnico. Navarra cuenta con una diversidad de territorios vitivinícolas única, desde los valles más frescos del norte hasta la Ribera más cálida del sur, y cada pueblo imprime en sus vinos una huella propia e irrepetible. «Grandes vinos, grandes pueblos» quiere ser el altavoz de esa diversidad. «Llevamos ediciones poniendo en el escenario a las personas que hacen grande el vino de Navarra, y ese ha sido el mejor aprendizaje: detrás de cada botella hay una historia humana poderosa. Ahora queremos dar un paso más y reivindicar el papel de los pueblos, porque es el territorio el que da singularidad a los vinos y es la identidad de cada municipio la que hace que el vino de Navarra sea, en realidad, muchos vinos distintos con una identidad común. Esa riqueza es lo que queremos celebrar», explica Elena Arraiza, periodista especializada e impulsora de las Catas enraizadas. Fiel al espíritu del ciclo, las catas se desarrollan en un ambiente íntimo y distendido que invita a la conversación entre asistentes y elaboradores. Las entradas tienen un precio de 25 euros y pueden adquirirse a través de WhatsApp (626492497).