Habla presenta la nueva edición de un vino absolutamente pionero en el mercado español, cuya segunda fermentación se produce bajo el mar, a 15 metros de profundidad, en la bahía de San Juan de Luz

Como resultado de este innovador proceso, Habla del Mar presenta un marcado carácter marino, con notas salinas, minerales y de algas propio de los vinos criados sobre lías

Madrid, agosto de 2020.- Habla del Mar, como sucede con todos y cada uno de los vinos de Bodegas Habla, no se rige por los cánones establecidos. Lo primero es que no tiene añada porque su base es un ensamblaje de distintas variedades blancas, procedentes de viñedos costeros con influencia atlántica. Una característica que implica que cada año pueda variar en cuanto a porcentaje u origen de la uva.

En este sentido, lo importante, según nos explican desde Habla, es su elaboración basada en un sistema de fermentación submarina patentado y pionero en nuestro país, que afecta a la morfología del vino y le confiere unas cualidades organolépticas únicas. Después de cinco años de investigación y tras una primera edición que se agotó en apenas cuatro meses desde su lanzamiento, la bodega presenta un nuevo Habla del Mar.

Esta nueva edición de Habla del Mar es un ensamblaje de cuatro variedades blancas nacionales procedentes de Galicia, Cantabria, País Vasco y Cataluña. Los viñedos, trabajados de manera tradicional y respetuosa con el medio ambiente, se encuentran próximos a la costa, por lo que presentan una influencia atlántica que favorece el carácter salino del vino. Un carácter que se ve reforzado por esa segunda fermentación que se realiza bajo el agua –la primera se hace en bodega–.

PRECURSORES DE LA FERMENTACIÓN SUBMARINA

Aunque en nuestro país existen vinos que se sumergen una vez embotellados, Habla es la única bodega que realiza la segunda fermentación bajo el mar. Un proceso que llevan a cabo en depósitos de 300 litros que reposan a 15 metros de profundidad en la bahía de San Juan de Luz, localidad vasco-francesa. Es aquí, en el fondo de un arrecife artificial, donde el vino permanece durante cinco meses en contacto con sus lías, a una temperatura media de 8oC, con una presión atmosférica de tres bares y sometido a un bazuqueo constante generado por el movimiento de las olas y las mareas.

Este  ‘meneo’ continuo sumado al efecto de la presión sobre las lías intensifican la estructura y los aromas que éstas aportan al vino.

Las condiciones de presión y temperatura del lecho marino, controladas por un equipo de buzos dirigido por Florent Dumeau, uno de los enólogos de Habla, hacen además que las levaduras utilizadas –una mezcla de distintas cepas de levaduras criófilas– trabajen de una forma distinta a como lo harían en tierra.

NOTAS DE CATA

A la vista, Habla del Mar presenta un color amarillo limón, brillante y con ligeros matices acerados.

En nariz destacan, en un primer momento, sus notas salinas para dar paso a una nota vegetal propia de algunas especies de algas.

En boca desarrolla toda su expresión con una acidez propia de la mineralidad marina.

P.V.P: 22 €

SOBRE BODEGAS HABLA

Se trata de un proyecto que nació en el año 2000 con la construcción de la bodega en una zona con escasa tradición vitivinícola pero con un gran potencial para la elaboración de grandes vinos gracias a su particular microclima y a las cualidades del terreno (cuenta con suelos de pizarra y arcilla que mantienen una temperatura cinco grados inferior a la de Trujillo). Actualmente, el viñedo alcanza las 200 hectáreas, divididas en 42 parcelas y plantadas con las variedades Tempranillo, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Syrah, Malbec, Petit Verdot y Sauvignon Blanc. Uvas con las que se elabora la colección de vinos de ‘Alta Costura’: Habla ‘Edición Limitada’; el prêt à porter Habla del Silencio, los jóvenes Habla la Tierra y Gotas de Habla; y los blancos Duende y Habla de ti.

Además, Habla elabora un aceite monovarietal, Picual 100%, Sol del Silencio, procedente de los distintos olivares que se sitúan en la Finca Dehesa de la Torrecilla (Trujillo).

Fuera de Extremadura, en concreto en Francia, Bodegas Habla controla unas exclusivas hectáreas de viñedo. En Côte des Blancs, al sur, se elabora el champagne Moses, y en la mejor zona de Côte de Provence, frente a la montaña Sainte Victoire, tiene su origen el vino más sensual y glamuroso de las bodegas, Rita.

Tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, Bodegas Habla apuesta por una viticultura ecológica, en la que no se utilizan productos químicos, combinada con las tecnologías más punteras, todo ello bajo la atenta supervisión de los enólogos.

SU ESENCIA

Según cuenta la leyenda, cuando Miguel Ángel terminó de esculpir su Moisés, le pareció tan realista que golpeó con un martillo sobre la rodilla de la escultura y le ordenó: «¡Habla!». Este es el origen de la marca y el nivel de perfección que Bodegas Habla pretende dar a cada uno de sus vinos, con los que busca expresar lo indómito y lo mágico de la naturaleza; y la creatividad y el cariño de quienes la trabajan.

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