
● El festival ha cerrado este domingo con el concierto del grupo folk Fetén Fe-tén en el centro de Cangas del Narcea una edición marcada por la gran afluencia de público y el creciente reconocimiento regional y nacional
● Durante tres días, Viña y Obra ha desplegado una amplia programación reuniendo a figuras como el helenista Pedro Olalla, la neurocientífica Susa-na Gaytán, la actriz Paula del Estal o la banda Pauline en la Playa
Después de tres días marcados por una gran afluencia de público en el Parador de Turismo de Corias, con cientos de personas disfrutando de las actividades de Viña y Obra 2025, este domingo ha finalizado la tercera edición del festival con el concierto del dúo folk Fetén Fetén en la plaza del Ayuntamiento de Cangas del Narcea. Una propuesta musical llena de energía, humor y tradición, que evocó la riqueza cultural del territorio y cerró con brillantez un fin de semana en el que el vino, el arte y el pensamiento caminaron de la mano, convirtiendo un año más Cangas del Narcea en la capital cultural del vino.
Tras su tercera edición, Viña y Obra ha confirmado su posición como un referente nacional capaz de conectar enología, cultura, ciencia y creatividad, siempre con un profundo compromiso con el territorio y su identidad. En ese sentido, la DOP Vino de Cangas ha vuelto a ser la anfitriona del encuentro, con propuestas que han buscado proyectar esta joya vitivinícola del Principado de Asturias. Durante todo el fin de semana, el festival desplegó un amplio programa que ha abarcado disciplinas como la historia, la neurobiología, la literatura, el cine, el arte o la música, desde una perspectiva contemporánea y enraizada en lo rural. El Parador de Turismo de Corias ha sido, una vez más, el corazón de la celebración, con una programación que incluyó charlas, catas, conciertos y talleres que invitaron a la reflexión, la emoción y el disfrute.
La cultura, la ciencia y el arte brindaron por el vino de Cangas
El programa científico y divulgativo de esta edición sumó voces de reconocido prestigio. El helenista ovetense Pedro Olalla, profesor de la Universidad de Atenas y divulgador de referencia en el ámbito de la cultura clásica, ofreció una conferencia sobre la simbología del vino en la antigua Grecia. La neurocientífica Susana Gaytán, experta en el campo de la neuroenología, profundizó en los mecanismos sensoriales y emociona-les que el cerebro activa al experimentar el vino. Y la astrofísica Lucía González, impulsora del proyecto Allande Stars, condujo un taller de astronomía especialmente dirigido a personas mayores.
El acto inaugural, celebrado el viernes, reunió a dos referentes de la literatura y el cine que a lo largo de sus trayectorias han puesto en valor el mundo rural a través de sus obras: Xuan Bello, uno de los escritores más influyentes de Asturias y figura clave de la literatura contemporánea en lengua asturiana, y Ramón Lluis Bande, cineasta y escritor que ha abordado de manera única la memoria colectiva y el paisaje.
En la vertiente escénica, la actriz Paula del Estal regresó a Viña y Obra para ofrecer, una muestra de teatro en el viñedo del Monasterio de Corias. El festival contó también el sábado con la esperada actuación de la banda gijonesa Pauline en la Playa, que llegó a Cangas en plena gira de presentación de su último disco, Los días largos. Las hermanas Mar y Alicia Álvarez ofrecieron un emotivo recorrido por algunos de los temas más emblemáticos de sus veinticinco años de trayectoria. Su concierto, fue un auténtico lujo para el público de Viña y Obra, que una edición más apostó por la emoción, la sensibilidad y el arraigo.
Un festival con raíces y proyección nacional
Viña y Obra reafirmó su consolidación en Cangas del Narcea, donde la fusión entre vino, cultura y territorio se ha convertido en un motor de identidad y desarrollo. Con su tercera edición, el festival se consolida como un referente nacional que reivindica la riqueza vitivinícola y cultural del Suroccidente asturiano, situando al vino DOP Cangas en el mapa con una mirada que abraza la tradición y la innovación.
El Parador de Turismo de Corias, enclavado en el emblemático Monasterio de San Juan Bautista, Monumento Histórico-Artístico Nacional, fue de nuevo el epicentro del festival. Este entorno único aportó un marco incomparable para las actividades, que este año se enriquecieron con nuevas propuestas y mantuvieron su compromiso de ofrecer una programación gratuita y abierta a todos los públicos. Organizado por Artesavia y respaldado por el Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Cangas del Narcea, Viña y Obra volvió a ser una ventana al territorio y su patrimonio, que a través de la cultura, la ciencia y la gastronomía, impulsó la proyección del vino de Can-gas y reafirmó el valor de un territorio lleno de historia, naturaleza y creatividad.