Con este eslogan la Denominación de Origen Protegida Bullas quiere enseñar al consumidor a identificar los vinos amparados por esta figura de calidad.

Hoy en día es muy frecuente que el consumidor se sienta preocupado por la procedencia del producto que consume. En la era de la información, conocer dónde y cómo se ha producido un alimento ofrece garantías y, por tanto, fiabilidad al consumidor, cada vez más preocupado tanto por la calidad del alimento como por los daños o beneficios económicos, sociales y ambientales que su producción origina sobre el territorio de donde procede. Uno de los productos de los que el consumidor más se ha preocupado por su origen es el vino. 

La Denominación de Origen Protegida Bullas es una denominación de origen joven y pequeña. Se enclava en un lugar estratégico y extraordinario en cuanto a la producción de vinos se refiere. El paisaje de este territorio es un paisaje que sobrecoge a los sentidos, de fuerte contraste y definido entre llanos, valles intramontanos y viñedos de altura dispuestos entre masas boscosas que se disponen como un oasis en una región claramente semidesértica. Parajes de distinguida belleza paisajística que resultan increíblemente idóneos para la producción de vinos, con una fuerte connotación territorial. 

Seguramente esto no es ningún secreto para los ya fieles o winelovers de la DOP Bullas, una joya territorial colonizada por la prodigiosa Monastrell, que ofrece vinos con sorprendentes particularidades estrechamente ligadas al origen. Y es que la DOP Bullas debe su identidad a la orografía del paisaje y al clima, dos componentes estratégicos que siempre han estado presenten entre viticultores y bodegueros y que así quiso poner de manifiesto el Consejo Regulador de la DOP Bullas con la actualización de su logo en 2005. Un logo que abandera cada una de las botellas de vino de uvas procedentes de los campos amparados por esta DOP y producidos en bodegas situadas en este territorio.

(enlace del spot) https://www.youtube.com/watch?v=iH4z1QyAaG0

¿Pero cómo se garantiza el origen y modo de producción de un producto? ¿Quiénes son los responsables de que la información que llega al consumidor sea fidedigna? La respuesta a esta pregunta la tenemos en los Consejos Reguladores, quién trabajan en la inspección y certificación de un producto que cumple unos parámetros de calidad exigidos. Los vinos de la DOP Bullas que hoy encontramos en el mercado deben mucho a esta figura de calidad. El esfuerzo y trabajo durante años de aquellos que decidieron confiar en su tierra, creer en la materia prima y lanzarse al cambio apostando por la calidad. Esa es la verdadera esencia de la Denominación de Origen Protegida Bullas y sobre todo de los vinos que encontramos hoy bajo este sello de calidad.

Las garantías de que los vinos de la DOP Bullas reúnen los parámetros de calidad que bien los definen y proceden de esta singular comarca, está avalada por el “SOL”.  El logotipo de la DOP Bullas representa un arduo y exhaustivo trabajo de apuesta por la calidad diferenciada de estos vinos. Pero la contraetiqueta oficial de la DOP Bullas representa mucho más, representa el esfuerzo y la dedicación en campo de generaciones y familias de viticultores y el afecto por su tierra, el compromiso de las bodegas con el producto y el trabajo de varias personas que han andado un duro camino para conseguir este reconocimiento.

Así que no lo olvides, el origen “BULLAS” lo encontrarás en cada botella. Busca el “SOL” en la etiqueta.

Más información sobre la Denominación de Origen Protegida Bullas en su web: www.vinosdebullas.es

Bodegas DOP Bullas:

  • Bodega Balcona 
  • Bodega Carrascalejo
  • Bodegas Carreño
  • Bodegas Contreras 
  • Bodegas del Rosario
  • Bodegas Hydria
  • Bodegas Lavia
  • Bodegas Llano y Monte
  • Bodega Monastrell
  • Bodega San Isidro
  • Bodegas Saura
  • Bodega Tercia de Ulea

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