
El Concurso Mundial de Bruselas otorga sendas platas al Huella de Syrah y al Huella de Merseguera, que con el anterior Oro en la cita de vinos rosados al Huella de Merlot sitúa a la bodega de Calles entre las más premiadas entre los vinos de añada
En la ciudad china de Yinchuan se celebró la segunda sesión del Concurso Mundial de Bruselas, la más importante de las cuatro citas del año ya que es la que acoge a los vinos blancos y tintos (rosados, espumosos y fortificados tienen su propia sesión), y los vinos de Vegamar se volvieron a España con una Medalla de Oro y dos platas. Fueron el Oro de Alejandría y los Huella de Syrah y de Merseguera, los tres de la última añada, 2024.
Estos tres vinos tuvieron que pelear por las medallas con 7.200 vinos de medio centenar de países, siempre en catas a ciegas que es como se celebra este certamen que lleva 32 años creciendo año tras año.
España fue el país con mejor valoración, y dentro de España ha destacado Vegamar con estos tres galardones que se da la circunstancia que se suman a otro más, el de Huella de Merlot, que consiguió otra Medalla de Oro en el mes de abril cuando se dieron cita los mejores vinos rosados de todo el mundo.
Los cuatro vinos de Vegamar premiados son de la añada 2024, vinos jóvenes muy cuidados y todos ellos monovarietales. El Oro de Alejandría, de moscatel de grano fino, es un vino naturalmente dulce que este año está en racha, ya que consiguió un Oro en Vinespaña y un Bronce en Decanter.
En blancos el Oro de Alejandría no estuvo solo, ya que el Huella de Merseguera se alzó con una medalla, siendo también el tercer reconocimiento del año para este vino. Anteriormente fue el Oro en la cita de Decanter, donde sumó 95 puntos, algo insólito para esta variedad autóctona del Alto Turia de la DOP Valencia, y otra plata en Vinespaña.
El Huella de Syrah también está triunfando con la añada 2024 porque recientemente fue premiado con un Oro en el certamen del Gran Casino de Madrid y otro oro en los premios CINVE.
Estos galardones con los vinos jóvenes atestiguan el valor de las cosas bien hechas en Vegamar con vinos que, en apariencia son fáciles, pero que esconden detrás un cuidado manejo en la viña de las mesetas del Alto Turia y una sabia elaboración después