
Cada vez más, se buscan procesos agrícolas con menor impacto tanto en el medio ambiente como en el resto de los organismos vivos. Y por ello, cada vez damos más valor a los productos fabricados de manera sostenible, con materias primas de calidad y con la mínima invasión al medio ambiente y a los seres vivos que habitan en él.
Dominio Basconcillos, la bodega que fusiona tradición y vanguardia en el corazón de Castilla y León, abre camino hacia la sostenibilidad. A través de un innovador estudio sobre un viñedo ecosostenible, la bodega no solo redefine su compromiso con la calidad del vino, sino que también establece un estándar para la viticultura ecosostenible en la región.
Un triplete sostenible: Microoorganismos, Bioestimulación y Biofertilización
En el origen de este proyecto se encuentra la implementación de técnicas sostenibles. La bodega ha incorporado el uso de microorganismos, desde bacterias hasta hongos, para controlar plagas y patógenos, reduciendo el impacto ambiental de manera significativa. La bioestimulación, que fomenta el crecimiento de las plantas, y la biofertilización mediante compostaje, basada en la devolución de nutrientes al viñedo, hacen que destaque el compromiso de Dominio Basconcillos con prácticas agrícolas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

El terroir de Dominio Basconillos que va más allá de lo geográfico
Ubicada en el histórico paraje del Alto del Cura, se encuentra la bodega. Su terroir destaca como un concepto integral que abarca no solo la ubicación geográfica, sino también la historia, el clima, la biodiversidad y las practicas vitivinícolas. Con una altitud de 960 metros y una orientación al sur, el viñedo ofrece condiciones climáticas únicas que se traducen en vinos excepcionales. Cada colina y valle del viñedo se ha trabajado de manera natural, fomentado la biodiversidad y contribuyendo a la singularidad del terroir.
Estudio y mejora de componentes aromáticos y polifenoles: la esencia del vino de calidad en cada copa
Ángel Calleja, enólogo de Dominio Basconillos, lidera un equipo apasionado en la evaluación de los factores que influyen en la composición de las uvas. Los antocianos son pigmentos que dan su color natural al vino y los polifenoles son compuestos que le dan un carácter y sabor propio a cada vino. El estudio destaca las capacidades antioxidantes y antiinflamatorias de estos dos compuestos por lo que que no solo deleitan el paladar.
Entomofauna: Restaurando el equilibrio ecológico
Dominio Basconcillos no solo se limita a cuidar su terroir, sino que va un paso más allá. La bodega ha emprendido la reforestación con variedades vegetales autóctonas y la incorporación de plantas aromáticas como la santolina, la lavanda, el tomillo y el romero en el viñedo. Esta iniciativa no solo fortalece el ecosistema, sino que también proporciona refugio y alimentación a la fauna autóctona, promoviendo la polinización y la biodiversidad.
En Dominio Basconcillos cada botella de vino es un testimonio de su compromiso con la excelencia y la sostenibilidad. Se esfuerzan por cultivar un terroir que no solo produzca vinos excepcionales, sino que también contribuya al equilibrio y la salud del ecosistema.