- Nacelcanto 2023 representa fielmente el equilibrio entre la energía y la serenidad que transmite el paisaje de Dehesa El Molinillo.
- Este viñedo, situado en los Montes de Toledo, hunde sus raíces en las rañas, un suelo muy especial formado en el Cuaternario, uno de los más antiguos de Europa.

Retuerta del Bullaque (Ciudad Real). Marzo de 2026- Dehesa el Molinillo presenta la nueva añada de su tinto de dehesa: Nacelcanto 2023. Un vino que es todo energía y frescura, con una juventud poderosa que ahora se traduce en una explosión de fruta y hierbas mediterráneas pero que, con un tiempo en botella, ofrecerá la elegancia de un vino que representa el paisaje singular de la dehesa.
Situada entre los Montes de Toledo y el Parque Nacional de Cabañeros, Dehesa El Molinillo es ampliamente conocida por la excelencia de sus aceites de oliva virgen extra, habituales ganadores en los concursos de AOVE con más prestigio a nivel mundial. Pero este espectacular enclave encierra mucho más, como su cuidado proyecto vitivinícola, fruto de la pasión por el mundo del vino de la familia Lao, actual propietaria de Dehesa El Molinillo.
Bajo la dirección de Pedro Belmar, con el apoyo de los consultores y enólogos Juan Antonio Leza y Jean Marc Sauboua, Dehesa El Molinillo cuenta con diez hectáreas de viñedo, trabajadas bajo los preceptos de la agricultura ecológica certificada, en perfecto equilibrio con la biodiversidad que acoge este paisaje.
Esta localización se encuentra a una altitud de 700 metros sobre el nivel del mar. Sus suelos son de los más antiguos de Europa, formados durante el Cuaternario, caracterizados por la arcilla roja y las piedras típicas de las rañas, entre las que destacan los cantos de cuarcitas, fruto de la erosión y el depósito de materiales de ríos y torrentes en las faldas de las montañas. Todo ello confiere una identidad única a estos vinos que embotellan un paisaje sereno y que transmiten la armonía natural de este entorno en el que el ser humano ha moldeado, con respeto, el bosque mediterráneo.
Nacelcanto 2023 es un ensamblaje que representa la riqueza de la dehesa, en un coupage que, en esta añada, cuenta con cabernet sauvignon, syrah, touriga nacional y graciano. Un vino con un perfil joven, pero muy expresivo y armonioso al tiempo, que es una vibrante expresión frutal de picotas, frambuesas maduras, flores como las violetas, regaliz, tapenade, pimienta negra y un fondo mineral, que nos recuerda a ese suelo pedregoso de las rañas, tan característico de esta zona. En boca es estructurado, pero construido desde la elegancia y equilibrio, con una grata acidez y taninos sedosos de intensidad media-alta, que nos conducen hacia un final seductor, complejo y profundo. Un tinto que en este momento derrocha las virtudes de la juventud, pero cuyo estupendo potencial de guarda promete una excelente evolución en el tiempo.
Su equilibrio y pureza, combinados con su frescura y fluidez, reflejan el paisaje de la dehesa de donde proviene. Y es que la frescura, traducida en recuerdos a esas mismas hierbas de monte que encontramos en su entorno, es una característica común y diferenciadora en todos sus vinos.
Añada climática 2023
La añada 2023 sorprendió por su carácter casi “tropical”, resultando muy calurosa pero, al tiempo, muy lluviosa (529 mm), siendo la segunda más cálida en 25 años, solo superada por 2022. Así, mayo y junio fueron lluviosos y tormentosos, con riesgo de mildiu y julio y agosto fueron extremadamente cálidos, llevando la añada de un extremo al otro. Afortunadamente, el entorno verde y la humedad en las arcillas del suelo permitieron a las cepas soportar el verano con éxito. En septiembre, tras el verano seco, las lluvias reactivaron la viña. Gracias al manejo del agua y el
sombreo de racimos, se logró una maduración completa, con frescura y equilibrio. La lluvia interrumpió la vendimia de las variedades más tardías que hubo de ser pospuesta, logrando así vinos intensos, de taninos suaves, con frescura y tensión.
Ficha técnica:
- Variedades: cabernet sauvignon, syrah y touriga nacional.
- Vendimia: manual, con una primera selección en viñedo.
- Elaboración: basada en el máximo respeto a la uva, con el uso de bajas dosis de SO2, trabajo a bajas temperatura y maceración mediante infusión principalmente en fase acuosa.
- Crianza: en barricas de 225 litros de roble francés de segundo a quinto año, en combinación con ánforas de terracota de 750 litros.
- Grado Alcohólico: 14,8% Vol.
- I.G.P.: Vino de la Tierra de Castilla.
- P.V.P.: 25 €.
Dehesa El Molinillo, despensa natural
Dehesa El Molinillo se sitúa en los Montes de Toledo, en las inmediaciones del Parque Natural de Cabañeros, en Retuerta del Bullaque, provincia de Ciudad Real. Una finca con 4.200 hectáreas, extensión que la convierte en una de las fincas más grandes del país.
La elaboración de aceite de oliva de máxima calidad es una de las actividades principales de Dehesa El Molinillo, junto con la producción de vino y miel. Los olivos comparten paisaje con otros cultivos como el cereal, las leguminosas o la vid, pero también con encinas, alcornoques y otra vegetación autóctona, así como con el ganado, sin olvidar la fauna local, que contempla desde ciervos, corzos y gamos, a diversidad de aves, reptiles, anfibios e insectos, entre otros. Una riqueza natural donde se desarrolla la actividad agrícola para obtener los productos que la dehesa ofrece.
Dehesa El Molinillo solo elabora aceites de oliva virgen extra, a partir de las 230 hectáreas de olivar propio con las que cuenta, y lo hace en la propia finca, gracias a una almazara equipada con tecnología de última generación. Cuenta con cinco referencias que ponen de relieve la multitud de matices de los que provee la naturaleza que rodea las plantaciones: AOVE Navalices, AOVE Tradición, AOVE Reserva de la Familia Ecológico, AOVE Empeltre y AOVE Coratina. A ello se suma ahora la producción de dos vinos de dehesa, La Rous y Nacelcanto, con los que se expresa de manera poderosa todo el frescor que encierra el altiplano de la raña toledana.