EDUARDO PEÑA 2024: UN VINO PARA BRINDAR CON EL MEJOR PADRE DEL MUNDO

Porque es serio, clásico, familiar, disfrutón,  divertido….. El Día del Padre es una buena ocasión para decirle que le quieres y le admiras

Castrelo de Miño (Ourense), marzo 2025. –La Bodega Eduardo Peña saca al mercado la nueva añada de su vino Eduardo Peña, apostando como siempre por esa frescura y potencial aromático que les ha situado entre los punteros de los modernos ribeiros.  

Esta es una buena ocasión para disfrutarlo y brindar con el mejor padre del mundo, aunque no sea perfecto y copa en mano, veas aparecer esa sonrisa de complicidad que tanto te gusta. 

Un lleno de  aromas complejos, ricos matices y gran expresividad, que es el sello de identidad en esta Bodega perteneciente a la D.O Ribeiro.

 Eduardo Peña 2024, es un ribeiro  serio elaborado mediante la maceración en frío de las variedades de Treixadura, Albariño, Godello, Lado y Loureira, con un suave trabajo sobre lías y posterior mezcla de los distintos vinos obtenidos, ya que cada variedad se elabora por separado por sus distintos ciclos de maduración, siendo la Godello la primera en vendimiarse y la Loureira la última.

El resultado es un vino de color amarillo pálido con reflejos verdes. Con complejidad e intensidad de aromas primarios, sutil y elegante. En nariz, notas de mandarina, melocotón, albaricoque y manzana, flor de azahar, membrillo, cítricos y ligeras notas minerales.

Boca de ligera textura grasa, lleno , untuoso y glicérico, manteniendo una intensa frescura por su buena acidez. De buena estructura, sabroso y bien equilibrado, de posgusto muy largo y afrutado y sapido , final con un puntito amargo que consigue encandilar añada tras añada

PVP: 16,50 €

Producción: 25.000-30.000 botellas.

Sobre la Bodega Eduardo Peña

Los viñedos ubicados en una hermosa ladera-mirador en el Lugar de Barral de Castrelo de Miño han permitido la elaboración de grandes vinos a partir de viñas jóvenes plantadas desde 2004. La Bodega, escondida entre ellos y prácticamente excavada en sentido horizontal, ofrece una ubicación excepcional permitiendo una regularidad en la elaboración de sus vinos blancos difícil de conseguir.

Gracias a estas instalaciones y a la marcada filosofía que Eduardo Peña ha mantenido desde sus orígenes, la bodega ha podido mostrar el carácter y potencial de las variedades autóctonas de la zona: treixadura, godello, albariño, caiño, brancellao, sousón y loureira blanca.

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