
Castrelo de Miño (Ourense), noviembre 2024-. La bodega Eduardo Peña elabora sus vinos buscando la máxima expresión varietal de sus viñedos, trabajando cada variedad por separado y en su momento óptimo de maduración. Con el nombre de LA VISTA , elabora su vino más especial y quizás el más gastronómico, un blanco de guarda que confirma su experiencia en la D.O Ribeiro y su gran pasión por los blancos.
Tras una rigurosa y delicada selección de los mejores racimos de albariño y treixadura, se procede a su despalillado y una maceración de la piel, pulpa y mosto para extraer todo el potencial aromático y estructural de estas variedades. Esta maceración se realiza en depósito y la pasta se enfría con nieve carbónica a una temperatura de 10ºC durante 4 horas. Después de su desfangado, los mostos fermentan por separado en depósito de inox y al finalizar, permanecen 5 meses en barrica de roble (duelas de roble francés y tapas de húngaro) de 300 litros de capacidad en donde se someten a un periódico y delicado movimiento con sus lías, al que se añade un periodo en botella de aproximadamente 2 años.

EDUARDO PEÑA LA VISTA 2002, tiene un bonito color amarillo verdoso, limpio, transparente y brillante con abundante lágrima. Es intenso en nariz con notas cítricas, florales, de azahar, mandarina, fruta de pelo, melocotón, mango y notas balsámicas y de panadería., laurel, berros, y mantequilla.
De buena estructura en boca, es denso, untuoso, glicérico y a la vez muy fresco por una acidez bien marcada, muy afrutado y muy largo. Ideal. Ideal para pescados al horno, asados de carnes e incluso guisos de mar y montaña.. PVP Eduardo Peña La Vista 2022 – 28 €
Notas:
La Bodega Eduardo Peña de la D.O. Ribeiro se fundó en 2005 en la parte occidental de la provincia de Ourense, marcada por el paso del Miño y sus afluentes. Cuenta con una finca de 8 hectáreas a 250 m. de altitud en suave pendiente y orientación oeste con un terreno pedregoso, arenoso, de pizarra y piedra, en suave pendiente hacia el embalse de Castrelo de Miño, dispone de viñedos en líneas paralelas y ordenadas en busca del sol.
Sus modernas, recoletas y soterradas instalaciones, cuentan con unas condiciones óptimas para elaborar y conservar los vinos sin gasto energético.