
El sector vitivinícola alavés, que en los últimos meses se ha enfrentado a una de sus peores crisis en décadas. Hoy ABRA (Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa) ha dado hoy un giro positivo con la presentación de un nuevo proyecto que busca la diferenciación de los vinos alaveses. Tras una convocatoria de medios en Laguardia semanas atrás, donde se expuso la crítica situación,
“A”, símbolo de calidad y singularidad
hoy han presentado un símbolo que será clave en la diferenciación y el reconocimiento de los vinos alaveses: la letra “A”.
Este nuevo emblema representa no solo el origen geográfico, sino también valores intrínsecos al producto, como la tradición, el esfuerzo y la calidad del vino alavés. La “A” también hace referencia a términos como Ardoa (vino en euskera), Añada, Aroma, Acidez y Afrutado, todas ellas características que destacan la singularidad de los vinos de la región.
La “A” no es solo un símbolo visual, sino un estandarte que refleja el compromiso de los viticultores alaveses con su tierra, su tradición y la excelencia en la producción. Así, cada botella con este distintivo será sinónimo de 100% vino, 100% alavés.
Esta «A» la encontraremos en forma de pegatina que se colocará en las botellas de vino alavés y estará presente en las próximas añadas como parte de la etiqueta, garantizando a los consumidores que se trata de vino 100% alavés. ABRA aprovecha la ocasión para hacer un llamamiento a la unión del sector, invitando a nuevos socios y bodegas a sumarse a este proyecto común.
El objetivo de esta campaña, que se lanzará en las principales capitales vascas como Donostia, Bilbao y Gasteiz, es educar al consumidor sobre las cualidades que diferencian a los vinos alaveses, mientras se refuerza el legado y la identidad del sector vitivinícola de Álava.
Además, se busca una mayor colaboración entre los pequeños productores y las instituciones para asegurar la supervivencia y proyección del vino local en el mercado global.