Un vino para cada tipo de madreFinca Río Negro propone una selección de sus referencias para celebrar el Día de la Madre: los tintos FRN y 992 –que reflejan el saber hacer de la Bodega, la opción perfecta para apasionadas de vinos con historias singulares– y Gewürztraminer, para amantes de blancos aromáticos.

FRN, la referencia elegante que habla del origen de la Bodega

Elaborado a partir cuatro variedades de uva tinta, entre ellas tempranillo -propia de la zona- cabernet sauvignon, syrah y merlot. Un vino con aroma intenso, profundo donde destacan frutas de tipo zarzamora, notas propias de los distintos tipos de roble, entre otros. Como resultado, un tinto elegante y muy persistente. PVP: 15 €

992, un vino con mensaje

Su nombre está inspirado en la altura del viñedo, situado a 992 metros sobre el nivel del mar. Una propuesta de aroma intenso, donde predominan los frutos rojos y violetas con notas de roble francés Allier y americano. PVP: 10 

Gewürztraminer, blanco con carácter

Monovarietal criado sobre lías durante cuatro meses y caracterizado por ser un blanco con alta intensidad aromática, exuberante y complejo. Dominio de notas florales de rosa y frutales como manzana, cítricos, melocotón y tropicales como piña, maracuyá y lichis. En boca es fresco, intenso, sedoso y persistente.PVP:13,25 €

Un proyecto único en la Sierra Norte de Guadalajara

Al frente del proyecto está la familia Fuentes. Desde hace más de dos décadas trabajan por recuperar la tradición de vinícola y vitivinícola de Cogolludo. Con su visión propia de elaborar Vinos de Finca, consiguen producir un blanco y tintos reconocidos internacionalmente. Además, entre sus últimos proyectos, la Bodega trabaja junto con el Instituto de la Vid y el Vino de Castilla-La Mancha (IVICAM) y la Universidad de Castilla-La Mancha en la recuperación de Tinto Fragoso. Una variedad autóctona de Cogolludo, única en el mundo y autorizada para la elaboración de vinos.

La ubicación y distancia a cualquier Denominación de Origen sumado a la altura de los viñedos a 1.000 metros -en uno de los terruños más elevados desde el centro peninsular hasta el norte de Europa, una altitud en el límite tradicional de cultivo-y las características de la zona proporcionan a sus vinos unos matices y cualidades únicos. Una bodega aislada, alejada de otros viñedos cuya ubicación desafía los límites tradicionales del cultivo de la vid.

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