Desde el año 2005, la bodega riojana Señorío de Líbano elabora brandy kosher para una comunidad judía de Nueva York afincada en Barcelona, cuyos últimos pasos del proceso, destilación y envejecido, se realizan en la Alcoholera de La Rioja, única en España que trabaja este brandy exclusivo, donde permanecerá en barrica durante un mínimo de diez años. 

La elaboración del brandy kosher requiere de un trabajo meticuloso con protocolo exigente que comienza en el viñedo con la selección de la uva antes de ser vendimiada y continúa su proceso en bodega Señorío de Líbano en la localidad riojana de Sajazarra, siempre bajo la supervisión del rabino. Un proceso perfectamente coordinado entre el enólogo, su equipo y el rabino certificador. 

Así lo explica el representante kosher, David Lienersohn, que recientemente ha visitado la bodega y la alcoholera, para verificar el correcto traslado del vino entre ambas: “Somos las manos del enólogo. Recibimos las órdenes de Jesús Bermejo, enólogo de Señorío de Líbano, y las ejecutamos.” Ya que únicamente el rabino puede manipular el vino y todos los elementos que intervienen en su elaboración.

El vino kosher llega en una cisterna desde Sajazarra hasta la Alcoholera de Cenicero donde tras una limpieza exhaustiva previa de los depósitos y torres, comienza su destilación para posterior llenado de las barricas donde envejecerá el brandy durante un mínimo de diez años, con visitas del rabino cada dos meses para desprecintar las barricas y certificar que todo va bien. El resultado, un brandy kosher excepcional. El último, tras once años envejeciendo en las barricas de la alcoholera, próximamente podrá comercializarse. 

El brandy kosher es un mercado que crece tanto en Europa como en América, aunque no todas las bodegas se prestan a su elaboración y gestión, ya que el proceso exige una importante inversión en personas, tiempo y dedicación. 

La Alcoholera pertenece a Grupo Randi desde diciembre de 2021. El grupo italiano Randi es una empresa familiar creada hace 54 años por el emprendedor Giovanni Randi, con un modesto negocio para producir ácido tartárico y crémor tártaro. Poco tiempo después, el proyecto evolucionó y actualmente bajo la dirección de la segunda generación, cuenta con centros de producción en Italia, Australia, California y Argentina. En los años 90 adquirió una participación de la alcoholera riojana, que actualmente suma el cien por cien al grupo. 

La Alcoholera riojana sigue ahora los pasos de Grupo Randi apostando por la sostenibilidad en un proceso que comienza con la recogida de lías, orujos y vino de las bodegas, para su transformación en nuevos productos. El residuo cero es el gran logro de este modelo de negocio de economía circular.  

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